ARGENTINA




Estimados:

Adjunto artículo que presenta otra mirada en el conflicto entre Campo y
Gobierno. También pueden leerlo en www.ledogretel.blogspot.com

A la espera de sus apreciaciones les saluda cordialmente,

GRETEL LEDO

Abogada - Politóloga

www.nuevageneracionmoral.blogspot.com

www.ledogretel.blogspot.com

www.conexion13.com.ar

* *

*Privatismo Público y Privado*

*Alguien grita en el desierto: Prepárenle el camino al Señor. *

*¡Ábranle paso! ¡Que no encuentre estorbos!*

*Mateo 3:3*

* *

Han pasado poco más de cinco meses desde la asunción del nuevo Gobierno. Lo
cierto es que el barco ya no navega como antes. Proa al viento encierra una
serie de conjeturas que dan cuenta de la fragilidad en la imagen
presidencial.

Los cuestionamientos vienen suscitándose desde 2003 pero la oleada de crisis
recurrente ha colocado en tela de juicio la idoneidad del servidor público a
la hora de enfrentar la escalada de voces que se alzan en medio de un
maremagnun de demandas crecientes.

La crisis energética, la inflación real, nuevos pobres y nuevos ricos, la
coparticipación federal, la debilidad institucional del Congreso, la
injerencia del Ejecutivo en el Poder Judicial y en fin, el quiebre de los
frenos y contrapesos en materia de contralor institucional son algunos de
los temas que circulan paradójicamente en la agenda mediática, no así en la
gubernamental. Aquí cabe hacer un parate para preguntarse si todo aquello
que permanecía etéreo, suspendido en una atmósfera de condicionamientos,
emergió con un sector que pasaba desapercibido por todos: el campo.

Sin lugar a dudas el hombre agropecuario logró erigirse en estos últimos
tiempos en un Juan el Bautista como una voz que clama en el desierto. No por
cierto la venida del Salvador pero sí la de una salvación colectiva: *emerger
de la ceguera sistémica*.

*Jürgen Habermas* concibe la noción de crisis asociándola con la Teoría de
Sistemas. "Las crisis surgen cuando la estructura de un sistema de sociedad
admite menos posibilidades de resolver problemas que las requeridas para su
conservación…son perturbaciones que atacan la integración sistémica".
Amenazan aquello que está en juego: la integración social. La base de
consenso está tan dañada al punto tal de tornar a la sociedad en anómica.
Los miembros de la sociedad sienten amenazada su identidad social. Esta
crisis de identidad está ligada a los problemas de autogobierno. Frente a
ello el Estado se ve obligado a amortiguar los efectos sistémicos producidos
por el sistema económico a través de medidas compensatorias (incentivos,
subsidios) para evitar el levantamiento de masas que cuestionaría el
principio de organización conllevando a una crisis de identidad.

El Estado funciona como un mecanismo regulador del mercado manteniendo la
crisis en estado latente, contenido. Así, cuando los sistemas no pueden
contener los problemas que atacan su supervivencia, pierden la capacidad de
control dando origen a una crisis sistémica. Ahora bien, en el afán de
resolver el problema, las crisis sistémicas pueden desplazarse a otro
sistema. De esta manera, el Gobierno evita la pérdida de lealtad difusa de
masas.

Hoy por hoy, el Ejecutivo da señales contundentes de una incapacidad
creciente para dar cuenta de los *inputs* traducidos en demandas sociales
generando en consecuencia una crisis de racionalidad que opera bajo el
ropaje de crisis sistémica del Estado.

¿Cómo hacer para que esa crisis no se convierta en *crisis de lealtad de
masas*? Entre los mecanismos podemos mencionar: a- la capacidad del sistema
político-organizativo de operar sobre aquellos sectores que tiene mayor
grado de conflictividad social y b- el *privatismo público*. Este último es
la denominada "democracia formal", vale decir, reducir a una mínima
expresión (voto) la participación de los sectores populares formalizándose
así la política y restando participación. El privatismo público es alentado
por el Estado en la práctica del ocio y el consumo acentuando la
individuación creando intereses individuales y no políticos.

El Gobierno ha adoptado la segunda opción: el PRIVATISMO PÚBLICO. Enfrentar
al campo con el resto de los argentinos como si el primero no lo fuese
encierra una maquinación inventiva de intereses individuales ficticios. El
otro, el campo VS nosotros, el pueblo. Intereses sectoriales VS intereses
nacionales. ¿Corporativismo privado VS corporativismo público? La lucha
fundamental es una: la apropiación de la renta. Pero, la diferencia también
es una: renta propia y renta ajena. Es decir mientras el campo brega por
recuperar lo propio, el Gobierno lo hace por manejar lo ajeno. Aquí no se
discute el rol regulador y distribucionista. Sí cómo y a quiénes se reparte
ese ingreso. No existe una explicación racional compatible entre el caudal
electoral cosechado en 2007 y la imagen actual en picada.

*Noción de Nación*

Otro de los ejes que se encuentra detrás del conflicto con la consecuente
caída de imagen positiva del Gobierno es cómo se concibe la Nación. La puja
discursiva se plasma en torno a resolver el interrogante: ¿dónde está
verdaderamente la Nación?, ¿en el Gobierno o en el campo? A lo largo de
estos días hemos visto la apelación a los "argentinos" que se configuran
como un "nosotros clase trabajadora". Así el campo se autoposiciona como
símbolo de argentinidad por el hecho de constituirse en el proveedor
económico que permitió al país emerger de la crisis en que estaba. En este
sentido *Theodor Adorno* (1903-1969) en su escrito "¿Qué es alemán?" propone
al campesinado como el alemán auténtico por estar conectado con la tierra,
alejado de la intelectualización de la vida cotidiana.

La relación estrecha entre el campo y la autenticidad argentina encuentra su
raigambre en el origen mítico del gaucho. Podemos trazar un vínculo con el
modelo agroexportador que sin duda prevalece hoy en nuestra economía.

El agropecuario se autodefine como la "base del ser nacional". El Gobierno
hace hincapié en el "*ser sectorial*". Lo que está en juego una vez más es
el "*ser economicus*". En ambas partes debe replantearse el encono hacia una
postura radicalizada.

Es preciso ceder para ganar, morir al "yo individual" para que nazca el "yo
colectivo". Sólo de esa manera habrá SALVACIÓN para todos. La crisis de la
República se habrá zanjeado y la noción de Nación dejará de ser bipolar para
pasar a ser un identitario único.

Buenos Aires, 23 de Mayo de 2008.

*Gretel Ledo*

*Abogada* en Derecho Administrativo

*Politóloga* en Estado, Administración y Políticas Públicas

*Nueva Generación Moral <http://www.nuevageneracionmoral.blogspot.com/>*

gretel.l...@gmail.com | www.ledogretel.blogspot.com

¿Conversión voluntaria o involuntaria?
 

Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.

Jeremías 15:19

Convertirse al otro es transformarse. Dejar de ser uno mismo para adoptar las formas y los signos de un tercero. Implica la pérdida de identidad, de la propia esencia en las convicciones. Esa extrañación hacia el mundo de mis principios y cosmovisiones deja el espacio necesario para que el otro ingrese a mi fuero más íntimo, el interior.

 Cuando un legislador llega a una banca, deja de ser él mismo, se debe completamente al genuino soberano, el pueblo. Allí está la lealtad, no en la base partidaria.

 En términos jurídicos un acto es voluntario cuando existe discernimiento, intención y libertad. Ahora bien, la votación para ratificar la Res. 125, ¿no fue acaso un acto viciado? ¿No ha sido distorsionado en su consentimiento? ¿Podrá en este contexto ser atacado de invalidez? Aquí no vale la justificación de la disciplina partidaria.

 Hoy por hoy, los pactos ya no se entablan entre gobernantes y gobernados tal como debería ser en todo el sistema democrático, sino más bien entre recaudadores de impuestos y beneficiarios paupérrimos de dicha dependencia.

 Mamón, dios del dinero ha corrompido la esencia de la transparencia en nuestras instituciones y funcionarios. ¿Será que el sector gobernante se ha erigido en una casta social ávida de poder y figuración que no permite voces contrarias a su pensiero?

 Platón concebía al filósofo-gobernante como un estrato social ubicado más allá de las pasiones deshonestas del propio poder. Íntimamente involucrado con la justicia, la virtud de todas las virtudes.

 Argentina se ha tornado en un estudio de caso para el extranjero. Sus riquezas económicas sumadas a la bonanza internacional para los commodities no explican el desventurado proceso por el cual transita. La única respuesta está en la falla de los gobernantes. Aquellos que aún no han sabido dilucidar entre los intereses públicos y los privados.

 Bajo la Teoría pura del Derecho, el iuspositivista austriaco Hans Kelsen (1881-1973) aborda el sistema de validez jurídico. Una norma es válida siempre que se funde en una anterior que también lo sea. En el caso en cuestión, observamos los numerosos ataques de inconstitucionalidad que ha recibido la Res. 125 por ende, la ley que emane del Parlamento adolecerá de invalidez de origen.

 Nuestro país tiene un control de constitucionalidad a posteriori es decir, una vez sancionada una norma, sólo una acción de inconstitucionalidad permite cuestionar su validez. En cambio Francia goza de un control a priori a través del Consejo Constitucional. Así la reforma constitucional de 1974 otorgó un rol preponderante al Parlamento al punto que los proyectos de ley girados por el Gobierno al Congreso podrían ser deferidos al Consejo Constitucional de ser considerada dudosa su convivencia con la norma fundamental. De esta manera, si la ley no pasa el examen nunca sería promulgada.

 Extrapolando esta situación a nuestro país, con 122 votos en contra de las retenciones móviles nuestro Congreso podría perfectamente haber sometido dicho proyecto de ley a un control de constitucionalidad previo. Se evitaría la dilación temporal. Esperar que se expida el Senado para que luego las entidades agrarias lleven la causa a la CSJN es sin duda, un atentado a la economía procesal.

 La rendición de cuentas no debe operar entre el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo sino más bien entre el Legislativo y el pueblo. Lo que ha de existir entre los tres poderes es, conforme a la teoría de check and balances de Karl Loewenstein (1891-1973), un contralor. Ese sistema de vigilancia permanente es el que permite un funcionamiento coherente de nuestra República. En este marco se expidió la misma Corte Suprema de Justicia de la Nación, órgano máximo de control de constitucionalidad que tiene nuestro país. Pero lamentablemente el Ejecutivo gobierna en la isla utopía .

 En este contexto, ignorar la responsabilidad que le compete a los mismos legisladores que la aprueben es desmentir el principio jurídico que reza: a mayor conocimiento y probidad, mayor responsabilidad . Sería necesario el cumplimiento del Código de Ética de la Función Pública que en su Art. 13 estipula: El funcionario público debe hacer un esfuerzo honesto para cumplir con sus deberes. Cuanto más elevado sea el cargo que ocupa , mayor es su responsabilidad para el cumplimiento de las disposiciones de este Código .

 Estamos ante la figura máxima de representatividad del pueblo, cual es, el legislador . Sobre él debe recaer la responsabilidad en forma absoluta por la gravitación que el  nacimiento de la ley trae aparejada sobre sus representados.

 Al momento de votar es preciso que no opere una conversión según el espíritu del partido oficialista sino que la voz del legislador sea la del espíritu del pueblo.

 

Buenos Aires, 5 de Julio de 2008.

Gretel Ledo

Abogada en Derecho Administrativo

Politóloga en Estado, Administración y Políticas Públicas

Nueva Generación Moral

 


 

Argentina – información general

 
Área: 2.791.810 Km2.

Población: 39.356.383 (estimado 2007)

Distribución étnica:

Lenguas: el idioma oficial es el español. Algunos otros idiomas son hablados por minorías indígenas; asimismo algunas comunidades de inmigrantes mantienen sus idiomas.

Gobierno: República

Capital: Buenos Aires (3 millones de hab.)

Religiones:
En la Argentina existe una amplia libertad de culto, garantizada en la Constitución Nacional, aunque el Estado reconoce un carácter preeminente a la Iglesia Católica; sin embargo, ello no implica elevar al catolicismo al estatus de religión oficial. El Vaticano y Argentina tienen firmado un concordato que regula las relaciones entre el Estado y la Iglesia Católica. Según datos oficiales de la Iglesia Católica, un 88 % de los argentinos han sido bautizados como católicos - de los cuales el 18,5 % son practicantes, pero el 35 % no concurre a la iglesia.

Como en otras partes de América Latina, la religión católica en Argentina ha desarrollado fuertes creencias idolátricas alrededor de la figura de las vírgenes, como es el caso de la Virgen de Luján, en la provincia de Buenos Aires; la Virgen de Itatí, en la provincia de Corrientes y la Virgen del Valle, en la provincia de Catamarca.

A partir de los años 80 los grupos evangélicos han tenido un gran crecimiento y cuentan actualmente con 15.000 templos y unos 4 millones y medio de seguidores (12 % de la población). Las denominaciones de más crecimiento son los pentecostales y carismáticos.

El 16% de la población argentina se considera agnóstica, es decir, no religiosos, y el 4% se define como atea.

Según fuentes islámicas, el número de fieles musulmanes en la Argentina es de aproximadamente 700.000, lo que representaría alrededor del 1,5% de la población nacional.

En la Argentina hay una población estimada entre 200.000 y 400.000 judíos, La cifra representa alrededor del 1 % de la población. Argentina se ubica entre los primeros cinco países con mayor comunidad judía fuera de Israel.

Otras comunidades religiosas son la Iglesia Ortodoxa y lios espiritistas.

Existen asimismo creencias populares de carácter religioso, como el culto a la Difunta Correa, a la Madre María, a Pancho Sierra, al Gauchito Gil, a Ceferino Numuncurá, etc.

La Argentina pertenece al Mercosur, una persona jurídica de derecho internacional integrada también por Brasil, Paraguay, Uruguay, como miembros plenos; Venezuela como miembro aún no ratificado por Brasil y Paraguay; y Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia y Perú, como Estados asociados. El Mercosur comenzó a funcionar con su propia personalidad jurídica el 15 de diciembre de 1995, fecha de entrada en vigencia del Protocolo de Ouro Preto.

El Mercosur posee facultades legislativas, a través del dictado de Decisiones, Resoluciones y Directivas que son de aplicación obligatoria para los estados miembros (artículos 9, 15 y 20 del Protocolo de Ouro Preto). Fuente Wikipedia, redacción VM-Argentina

En Argentina generalmente no hay persecución de cristianos. En una época hubo cierta persecución aislada por parte de la Iglesia Católica.




 Las coplas del ingeniero

Va mi lamento aparcero
La política corrupta
me ha subido hoy a la ruta
convertido en piquetero.
Yo que estudié pa ingeniero
pa producir más cereales
pa manejar animales
multiplicando alimento
grito hoy a los cuatro vientos
las razones de mis males


Se me retuercen las tripas
de ver una presidente
enemistando a la gente
mientras nos fuman en pipa!
La retención, antes fija
ya era un lazo en el cogote
y aúra van a hundir el bote
que los llevaba a buen puerto,
demostrando que son tuertos
ciegos, necios o pavotes
!!

En la angurria desmedida
con que alimentan sus arcas
no ven que la gente se harta
y a la fecha. está podrida!
Y ahí van ellos con sus vidas….
tan llenas de negociados,
de gordos descamisados,
sin oficios conocidos;
Pero siempre enriquecidos,
lustrosos y bien pagados
!!!

Me ofenden la inteligencia
con la redistribución,
Sigue la desnutrición,
sumada con la indigencia.
Tal vez no tienen conciencia?
O nos basurean que es pior!!
No ven que en el interior
de hambre se mueren los chicos!
Mientras ellos, puro pico
gritan que todo es mejor
!

Dos países en el mundo
solamente no han crecido
y ponen el sucedido
como un éxito rotundo!!
Qué descaro furibundo!!
Que amargor!! Qué pequeñez!!
Qué soberana idiotez
adjudicarse el milagro,
Si todos saben que el agro
fué el que nos salvó otra vez
!

El ministro con sus datos
tan pobres que causan risa!!
Nos demuestran que la prisa
no es buena pa 'ser ser sensato!
Sientesé a mirar un rato!
Ponga en juego su buen tino,
si el industrial argentino
vendió máquina a destajo!!
Que el campo no da trabajo??
No le habrá hecho mal el vino??!!!


Cuando el campo gana plata
se nota en el interior!
Los pueblos viven mejor,
se venden hasta abrelatas!!
El gringo gasta la plata,
se compra un televisor,
un vehículo mejor,
manda su hijo a estudiar,
Y ésta nos quiere inculcar
que el campo es mal empleador
!!

Según nuestra presidenta
no nos podemos comprar
Aúnque sea pa'trabajar
Un auto como la gente!!
4 x 4?? Pudiente!!!
Oligarca!!! Malnacido!!!
Claro, ellos por elegidos
pueden usar lo mejor
Si sos del campo, un tractor..
o un rastrojero fundido
!!

Por eso, mi presidenta
Con respeto le diría
que pa' pagarle a D'elia
tiene cerrada la cuenta!!
No exagere sus afrentas
que acá no hay ningún golpista
Si se dice reformista
Cambie este plan usurero!
No hemos votao montoneros
ni revanchas setentistas
!

Le oí decir con holgura
que obtuvo el 45,
y el otro 55
hoy le reclama cordura.
No se ahogue en la gordura
Que es la hinchazón del poder,
más vale retroceder
como muestra de grandeza
ponga en frío la cabeza
y déjese de joder
!!!


Por favor, señora presidenta, ¡reaccione!

 

      En esta Argentina donde todo se discute, hasta fue puesto en duda, señora, su título de abogada, hecho desmetido por un oportuno comunicado de prensa de la Universidad de La Plata. Sin embargo, aunque esta circunstancia fue felizmente superada, no fue obstáculo para el reclamo que muchos le hacemos por su escaso apego a la letra de la Constitución y la dudosa coherencia de manifestarse "kelseniana" –en ocasión de dirigirse al Congreso- y la asunción de potestades que ni la Constitución ni la Ley le otorgan.

      Ahora ha vuelto usted a repetir el error, magnificado luego por su Jefe de Gabinete. En Roma, le pareció mal que "capitales financieros" obtuvieran una rentabilidad "del 35 % en seis meses", dijo usted en una reunión mundial por la crisis de alimentos, achacando la actual suba de precios a la "especulación financiera" antes la atónita mirada de quienes la escuchaban. Y al día siguiente, su Jefe de Gabinete alegó la imposibilidad de análisis judicial de la resolución que aplica las retenciones, porque se trataría de una "medida de gobierno", que no podría ser "judiciable". En su último discurso, vuelve usted a referirse a "los que han ganado mucho" y por eso pueden vivir "tres meses sin trabajar". Su marido, por su parte, insistió en Chubut en insultar a una enorme cantidad de compatriotas que la votaron en la última elección. Les pide que se arrodillen ante él, pidiéndole perdón. Según él, son "oligarcas" y "extorsionadores", que "ganan mucho". Y en su último discurso, un nuevo ¿desliz? jurídico, decide crear por decreto un fondo que también distribuye sin ley que la autorice, ni debate parlamentario que avale los gastos.

      Vamos por parte.

      Ha dicho usted hace un tiempo que la "redistribución del ingreso" –a la que estaría obligada por sus principios- no podría hacerse "sin sacarle a los que tienen". Afirmación aceptable. ¿Dónde está el problema? Pues, en las facultades y límites que le da la Constitución y la ley para hacerlo. Éstas surgen del artículo 99 de la Constitución, y las del Congreso en el artículo 75. Del juego de esas dos normas surgen las potestades políticas del Estado sobre los derechos de los ciudadanos, definidos antes, mucho antes, en los artículos 14 a 32 de la misma Constitución.

     Con un agregado: cualquier poder residual corresponde a los ciudadanos –y no al Estado- según la letra terminante del artículo 33: "Las declaraciones, derechos y garantias que enumera la Constitucion, no seran entendidos como negacion de otros derechos y garantias no enumerados; pero que nacen del principio de la soberania del pueblo y de la forma republicana de gobierno.

      Del juego de estas normas surge claramente que sus facultades no son omnímodas, sino sólo las que el pueblo ha delegado en usted, como titular de una función política. "Redistribuir el ingreso" está bien. Es más: la obliga a ello el artículo 14 bis, que determina las prioridades. Y el resto del articulado le fija las herramientas impositivas (los impuestos directos e indirectos), el procedimiento para aplicarlos (la ley de presupuesto) y los límites a su accionar.

     ¿Cuáles son esos límites? Pues la misma Constitución los establece. El artículo 14, que define y garantiza el derecho de propiedad, sus alcances y sus límites. El artículo 75, incs. 1 y 2, que establecen las facultades impositivas del Congreso. El artículo  76, que prohibe la delegación legislativa. El artículo 8º transitorio, que hace caducar a los cinco años desde 1994 toda las delegaciones anteriores. La jurisprudencia pacífica de la Corte, que establece en el 33 % de la base imponible el máximo permitido para la carga impositiva, bajo sanción de convertirse en "confiscatoria" y caer en la sanción del artículo 17 de la Constitución. Y en la igualdad, "base de los impuestos y las cargas públicas" –art. 16 CN-, que no se respeta si se concentra en un sector una carga que no tienen los demás –como el sector financiero, o el sector rentista u el hotelero, como lo puede observar con los ingresos de su propio emprendimiento en El Calafate-.

     Imagine por un momento cómo se sentíra usted misma si a la tarifa de USD 4.958 por dos personas–seis días de su Hotel "Casa los Sauces" (www.casalossauces.com), o sea alrededor de $ 15.000 por semana, o sea $ 60.000 por mes, o sea $ 360.000 por semestre por UNA HABITACIÓN, el Estado decidiera "retenerle" el 44 % de la tarifa bruta (o sea $ 158.400)  además de ganancias, ingresos brutos, y todos los impuestos y aportes previsionales porque decide que está ganando demasiado con el turismo internacional, obteniendo una "renta" exagerada de acuerdo a su inversión al aprovechar los beneficios de la pesificación y de los escenarios naturales, cobrando en dólares. Sería escandaloso y seguramente como abogada sabría defender la causa ante los tribunales, alegando la inconstitucionalidad. Y tendría razón.

     A propósito: quizás debiera usted saber que para obtener un ingreso bruto equivalente al de una habitación de su hotel en seis meses, un productor debe obtener, en los promedios de rendimiento de Entre Ríos, por ejemplo, una cosecha exitosa de no menos de Ciento veinte hectáreas.

     Destaco: Una habitación de su hotel, Ciento veinte hectáreas de soja.

     Si a usted le molestaría que el gobierno le "retuviera" el 44 % de su ingreso bruto, imagínese si además de tender las camas y limpiar el piso hubiera tenido que arar, sembrar, fertilizar, cuidar, cosechar, comprar semillas, comprar gasoil, y luego, vender a un precio que es incierto, por la acción del gobierno y del propio mercado. Y luego de todo, pagar impuestos y aportes...

     No se trata entonces, señora, de que un sector no obedece una legítima decisión suya. Es usted la que pretende hacer pasar por legítima una decisión ilegal, y pretende que se la obedezca, como si fuera Luis XIV. Señora, por favor, ¡reaccione!...

      No es usted como presidenta,  –mucho menos su marido- la "propietaria" del país, con potestad para decidir según su discrecionalidad cuánto puede ganar una persona en una actividad lícita. Es una funcionaria de una Nación que ha elegido vivir en un sistema "representativo, republicano y federal" sobre la base de una Ley Fundamental que usted ha jurado respetar.

     Esta definición, que apoya en los ciudadanos todas las facultades del Estado, cuenta con una última garantía, presente en forma continua: la independencia total de la justicia y la garantía que la justicia brinda a todos y cada uno de los argentinos de que sus derechos no serán violados por el poder. La pretensión del Jefe de Gabinete de que la sola autocalificación de una medida de gobierno como una decisión "política, que no puede –por ello- ser judiciable", es tan absurda como pretender que la Justicia no pueda valorar cuándo han sido afectados derechos de las personas que están encima, muy por encima, de cualquier decisión, voluntad, intención o pretensión de los funcionarios. Con ese razonamiento, podría detener personas, confiscar bienes, apropiarse de fondos públicos... diciendo que son "medidas políticas" y pretendiendo indemnidad. Y la justicia, señora, hasta ahora y en los casos en que han sido sometidos a su decisión ha declarado ya la insconstitucionalidad de la resolución de su ex ministro que impuso las "retenciones moviles".

     Entonces, señora, ¿no sería bueno que releyera los viejos libros de Derecho Constitucional de sus épocas de alumna de la Facultad de Derecho en La Plata? Y de paso, ¿no le parece que sería bueno, también, releer a su admirado Kelsen, repasar la "pirámide", recordar la fulminante ilegalidad que conllevan las decisiones políticas que son tomadas por funcionarios u órganos sin facultad para hacerlo? ¿No recuerda la definición de las condiciones que requieren las decisiones –individuales o colectivas- de un sujeto público para ser productor de normas jurídicas válidas? ¿No resuenan en su memoria las advertencias de que, por fuera del orden jurídico de la "Teoría Pura del Derecho", el peligro es que las referencias de valor de las normas se atribuyan, como en épocas inquisitoriales o premodernas, a los valores religiosos, a la pura violencia, a los caprichos o a la ideología, en desmedro del derecho y de las personas?

     La hemos escuchado, señora, referirse en distintas ocasiones a la necesidad de ingresar definitivamente en la modernidad. Es imposible no coincidir con este propósito. La modernidad conlleva el respeto a la ley, la ausencia de atajos institucionales, la valoración igualitaria ante la ley del individuo –que la democracia convierte en "ciudadano"-. A partir de allí, todo es posible.

     Cierto es que la modernidad genera sus propios conflictos, otras desigualdades y nuevas injusticias. Ulrich Beck advierte sobre estos problemas, los "dilemas" de la modernidad y alerta sobre la tentación de atacarlos retrocediendo. Las nuevas injusticias requieren profundizar los principios modernos, con una actitud reflexiva. Eso hace una mirada progresista. Una mirada reaccionaria, por el contrario, en lugar de profundizarlos hace causa común con la irracionalidad previa, ataca los principios modernos –igualdad ante la ley, ciudadanos como base del orden jurídico y político, poder limitado, libertad de expresión y de acción política- y cree, ingenuamente, que volviendo al pasado –totalitario, absorbente, del poder sin límites apoyado en la fuerza o el puro voluntarismo- puede superar los nuevos problemas. No advierte que en ese intento recrea los antiguos conflictos y que ello equivale a despertar también las viejas luchas.

     Este no es un reclamo "juridicista". Es el angustioso recordatorio del abismo que se abre cuando la ley desaparece, situación que, entre otras cosas, abre a los ciudadanos el derecho a la resistencia. Derecho que muchos, en el país, han comenzado a ejercitar, legítimamente.

     Vuelva, señora presidenta, al ejercicio del poder como lo construye la Constitución y las leyes. No preste oídos a improvisados constructores del poder por la pura fuerza, que la llevarán a ser un triste recuerdo en la historia. Retome su discurso electoral de unidad, de apertura al mundo, de rescate de los principios fundacionales del país, de respeto a los próceres de todos los partidos. ¿O en serio piensa que encontrará una salida recreando la polarización de 1945? Usted, que ha viajado, que ha visto cómo se está construyendo el mundo del futuro, que ha podido observar el formidable impulso del mundo global y la arrasadora irrupción de las nuevas naciones emergentes –una de ellas, o más bien varias, en nuestras propias fronteras- ¿no se siente fuera de época con ese discurso y esas consignas?

     Millones de argentinos de buena voluntad están esperando que reaccione, los del campo antes que nadie. Sacúdase el pasado. Mire hacia adelante. Una a los argentinos. No conduzca al país a un nuevo abismo, que la arrastrará a usted. Levante la mirada, por un momento.

     Convoque a la oposición, donde encontrará más deprendimiento –y afecto- que el que tiene a su lado. Abra el diálogo con quienes no tienen su misma visión, pero sí un gran patriotismo.

     Por favor, señora, ¡reaccione! No queda mucho tiempo... 
 

LA BIBLIA, EL LIBRO MÁS LEÍDO EN ARGENTINA, ALARMA A LA SECRETARÍA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN

La Secretaría de Medios de Comunicación de la Presidencia de la Nación realizó un estudio sobre los hábitos de lectura en el país donde concluye que el libro más leído es la Biblia y textualmente califica desde lo cualitativo esta realidad como alarmante por ser la Biblia un material de lectura religiosa.
Es lamentable que una Secretaría estatal padezca de una miopía histórica, cultural y social de tal magnitud. La Biblia ha sido la base ética que formó la identidad occidental y es el puente que une oriente y occidente. Es en la ley mosaica, los diez mandamientos, donde está la piedra fundamental que sustenta la legislación de todos los países occidentales y fue en sus páginas donde se inspiraron las cumbres del arte occidental como Bach, Miguel Ángel o Dante Alighieri.
A pesar de ser obvio es indispensable recordarle a la mencionada Secretaría que la religiosidad de un pueblo es parte inherente e inseparable de su cultura y siendo la Biblia la base sobre la que se sustentan las religiones judía, católica, ortodoxa y evangélica la declaración además de desafortunada es discriminatoria.
Tampoco se puede pasar por alto el significado socio-lingüístico de la Biblia, libro traducido a más de 2700 lenguas, y que en nuestro país es, en la mayoría de los casos, el único libro de texto en su propia lengua que tienen los wichís, chorotes, tobas, pilagás, mocovíes, etc. quienes no solo han encontrado en sus páginas los valores trascendentes de fe sino también, y citando sus propias palabras, “un diccionario” de su lengua materna.
En lo que a nosotros respecta, el dato estadístico citado nos alegra. Lo que sí resulta alarmante es que la Secretaría de Medios de Comunicación de la Presidencia de la Nación tratando un tema que tiene que ver con la cultura haga afirmaciones con tanta ligereza y falta de información.

Fuente: Aciera  12. 02. 2006

lunes 21 de julio de 2008

SE PUEDE SER RELIGIOSO Y PROGRESISTA

La presente nota fue publicada por el diario La Nación el 16 de Julio de 2008. Es un reportaje a Iván Petrella, teólogo argentino que enseña en EE.UU. y que se confiesa agnóstico, quien sostiene que la historia muestra que la religión puede ser impulsora del cambio

"Es un error asociar el cristianismo con la derecha", dice Iván Petrella

"Si hay algo que necesitamos en la Argentina es una renovación, y si el camino para lograrla viene del lado de las iglesias y de las religiones, bienvenido sea. No hay que cerrar puertas, sino tender puentes. A mí no me parece mal que, sobre todo en América latina, los religiosos participen en política, porque la historia ha demostrado que muchas veces la religión sirve de base para impulsar movimientos de cambio. Se puede ser religioso y, al mismo tiempo, progresista", dice Iván Petrella, quien, con un posgrado en Teología y un doctorado en Harvard sobre Religión, es una de las figuras destacadas de la nueva camada de teólogos latinoamericanos.

Con varios libros publicados sobre la teología de la liberación (la corriente progresista del cristianismo, que es su especialidad), este académico argentino, que actualmente vive y enseña en los Estados Unidos, está en su año sabático. Esto significa que le pagan por pensar: el sueño perfecto de todo intelectual.

A los 39 años, este teólogo, que enseña filosofía y teología en la Universidad de Miami, ve como una "simplificación errónea" la visión que asocia lo progresista con lo secular. "Me parece un grave error que el progresismo político y los intelectuales desdeñen la religión, porque este mundo es cada vez más religioso. No comprender esto, es separarse de las bases que llevarán a cabo el proyecto que estos políticos e intelectuales buscan", afirma.

Petrella, que, paradójicamente, se define agnóstico, está embarcado en un proyecto tan ambicioso como original: organizar un equipo que actúe como tanque de ideas para el candidato presidencial demócrata. La sede estará, naturalmente, en Nueva York.

Hijo del ex vicecanciller Fernando Petrella, Iván Petrella estudió filosofía en la Escuela del Servicio Exterior de la Universidad de Georgetown, donde vivió con su familia. Dice: "Para entender el mundo actual, hay que volver a la teología, aunque parezca una disciplina perimida".

-¿Por qué piensa que las claves del mundo actual están en la teología, y no en la política o en la economía?
-En principio, hay que entender que la separación entre religión y política es artificial. La religión es intrínsecamente política. Si uno busca el ideal del reino de Dios, ve que se trata de la equidad social, de la salud, de temas con enorme contenido social. De la teología se desprende la ética, que es un modo de actuar en el mundo público, en el que se juegan valores. La teología es más importante que la filosofía porque caminando por la calle es difícil que te encuentres con un hegeliano o un kantiano, pero es muy probable que te encuentres con un musulmán. Y eso es lo que hay que saber hoy, en un mundo en el que China e India emergen como grandes potencias. Son dos países con culturas que se rigen por las pautas que marcan sus religiones.

-El gobierno kirchnerista y la Iglesia Católica han tenido en estos años una relación complicada. La actual presidenta y su antecesor suelen enojarse por los señalamientos de los obispos, que ven como cuestionamientos con trasfondo político.

-Sí, y los tienen... ¿y por qué no debería ser así? Me parece perfecto y necesario. Toda voz independiente suma. Y aclaro que soy agnóstico. Estoy opinando como analista, no como creyente, porque no lo soy.

-Pero usted debe saber que los intelectuales y el progresismo político argentino creen que la religión metida en política es propia de un pensamiento conservador, o de derecha.

-En principio, es un error asociar el cristianismo con la derecha. Un ejemplo de eso es la teología de la liberación en América latina. Es una simplificación errónea creer que para ser progresista hay que ser secular. No sólo se puede ser religioso y progresista, sino que hoy en día necesitamos más religiosos progresistas. Es una tarea política clave y urgente de nuestro tiempo. Ahora, por ejemplo, tenemos el caso, en Paraguay, de Lugo, un obispo que viene de la teología de la liberación.
-Muchos ven estos fenómenos como un retroceso institucional.

-Para mí es al revés: son tremendamente sanos. A la vez, me parece igualmente importante y sano que la Argentina mantenga su tradición laica, entendida como la separación de la Iglesia y el Estado. Pero si hay algo que necesitamos en nuestro país es una renovación política. La clase política en la Argentina nunca se remueva. Son siempre los mismos. Si el oxígeno viene del lado de los católicos, judíos o musulmanes, me parece que tiene que ser bienvenido. Lo que es progresista es tender puentes, no cerrar caminos, porque se pueden perder aliados importantes.

-¿Desdeñar la religión puede ser contraproducente para hacer política?
-Sí, porque el ser humano es un animal religioso. Si los políticos pretenden estar ligados a los deseos e intereses de la población, deberían comprender que, muchas veces, sus necesidades y deseos se expresan de manera religiosa y sólo después se traducen en términos políticos. No se puede dejar de lado la influencia que tiene la religión en la política. Si vas a las zonas más precarias del conurbano, siempre te vas cruzar con una capilla católica o un templo evangélico.
-Quizás a algunos políticos e intelectuales les pasa como a los padres que se disgustan con el camino que eligen sus hijos porque, según ellos, no es el mejor...

-Puede ser, pero se trata de un error de interpretación. La religión es ambigua. Esto significa que puede usarse para el bien y para el mal. Puede ser un factor políticamente progresista y también puede ser la base para la intolerancia o el fanatismo. Tus acciones, positivas o negativas, dependerán de la visión teológica que tengas del mundo. Para los sectores fanáticos del islam, por ejemplo, el 11 de Septiembre fue positivo, porque lo que ocurrió entonces está en la ética de su visión teológica del mundo. De ahí que, para mí, los conflictos actuales hay que verlos como un choque de teologías, antes que como un choque de civilizaciones.

-¿Cómo se expresa ese choque?
-Los Estados Unidos creen que por un lado está Occidente y por otro, lo que ellos llaman el eje del mal, el islam, el otro. Pero lo que en realidad sucede es que el combate se da en el interior del islam y del cristianismo, entre los sectores fanáticos y los progresistas liberales. Y es esta lucha en el interior de las religiones, este choque de teologías, el que, se expresa en el nivel global, como lo hizo en el atentado contra las Torres.

-¿En el fondo, Ben Laden y Bush comparten la misma forma de ver el conflicto, con la sola diferencia de que para cada uno el mal es el otro?
-Sí. Bush y Ben Laden, en el fondo, están de acuerdo, lo cual es muy peligroso, porque refuerza la posición fanática como norma para entender la política exterior. En el islam, hay discusiones. En Estados Unidos, hay una lucha por definir qué es el cristianismo, que hasta ahora ha sido dominado por la derecha, como resultado de una estrategia cuidadosamente preparada. Es la derecha de Bush y de los sectores evangélicos que lo rodean. Esta lucha también se expresa de manera global.

-Usted piensa en un think tank religioso, político y progresista. ¿Van a elaborar el discurso de "la otra teología"?
-Sí, ésa es la idea. Se trata de una de las tareas políticas, pero también espirituales, de nuestro tiempo: desarrollar una manera de ser y un discurso religioso, político y progresista de nivel internacional. El tema del islam es urgente. Se trata de desarrollar, por ejemplo, una manera de ser musulmán, no sólo moderado, porque de esos hay muchos, sino también progresista y liberal en lo religioso, que pueda oponerse al fanatismo musulmán. Con el cristianismo, otro tanto. Después de la debacle de Kerry, cuando supuestamente los demócratas tenían todo para ganar, quedó comprobado que perdieron porque no pudieron lograr el voto religioso, el voto de valores, que fue todo para Bush. Entonces, Obama, Hillary Clinton, Edwards, todos los demócratas, han contratado asesores religiosos para ayudar al partido a captar el voto religioso. El problema es que para llegar al voto religioso lo único que tenés es un discurso conservador. Falta elaborar uno progresista, y en eso estamos, promoviendo un diálogo entre teólogos de esa corriente y jóvenes demócratas.

-Usted dice que no tiene fe. ¿Cómo se entiende, entonces, su curiosidad por algo de lo que carece?
-Es que lo mío no es curiosidad por la fe: es curiosidad por cómo tratamos de vivir en el mundo.
Por Laura Di Marco Para LA NACION


Volver al lugar original

 

 

Yo fui quien creó la tierra y la puso en su lugar.

Jeremías 33:2

 

 

La promesa de restauración es narrada a través de una parábola. El Alfarero divino tiene la capacidad de tomar entre sus manos el simple barro para transformarlo en vasija. Cada uno de nosotros fuimos creados con un propósito especial. Somos vasijas de barro con contenido diverso que, en las manos del Alfarero alcanzamos el grado de restauración necesario para afrontar con éxito la misión para la cual hemos sido escogidos.

 

Podemos trazar un paralelo con el versículo bíblico y las instituciones políticas de nuestro país asemejándolas a vasijas con propósitos diferenciados.

 

El Congreso de la Nación cumple un rol trascendental que va desde el contralor interpoderes, el trazado de macropolíticas hasta la representación de minorías. En este sentido, el Parlamento constituye una pieza clave en el seno de todo sistema republicano.

 

Siempre que uno de los poderes alcanza un protagonismo inusitado por encima del resto, la República como tal entra en una etapa sombría en que las prerrogativas propios de cada institución brillan por su ausencia toda vez que sufren una especie de desplazamiento no deseado .

 

En este contexto venía desarrollándose la República raquítica de nuestro país. Una República ficticia, meramente formal que ha logrado coronar a nuestra Constitución Nacional como una mera tira de papeles cargada de proclamas añoradas.

 

¿Qué cambió hoy por hoy en el escenario político? La respuesta la aporta una sola palabra: la RESTAURACIÓN del Congreso de la Nación. Restaurar implica volver al principio original, a la posición de dominio en el sentido de poder y autoridad institucional.

 

El recupero mediático y con ello la medición de la imagen positiva del Parlamento se logró a costa de una serie de conflictos que colocaron en tela de juicio la credibilidad del Ejecutivo a la hora de gestionar políticas nacionales. La ausencia de un panorama claro en torno a la tan mentada división de poderes que ha desplegado ríos de tinta, viene siendo cuestionada desde 2005. Lo cierto es que en un principio muchos argentinos toleraron ciertos avances del Ejecutivo sobre el resto de los poderes en pos de colaborar, con su inacción obsecuente, a la mentada gobernabilidad del país. De esta manera logró coronarse una forma de hacer política bastante caudillesca y personalista en la que quienes pensaban diferente terminaban atrapados bajo la lógica amicus-inimicus.

 

Hoy nuestro Parlamento juega de otra manera, no gracias a los mismos ciudadanos que de un día para otro modificaron su cosmovisión sobre la jugada política sino más bien, llegaron a esa instancia precipitadamente. Es decir, lejos de tratarse de un efecto deseado, el conflicto los movió a una instancia de cuestionamiento con el peso suficiente como para alterar las reglas de juego. En este sentido, la batalla que se libró por la apropiación de la noción de Nación en el conflicto que encontró enfrentados al Gobierno y al campo resultó decisiva. Tuvo que llegarse a una escalada tal de violencia simbólica discursiva que el Ejecutivo coadyuvó a reposicionar al Legislativo en un pedestal que había perdido gracias al avasallamiento fragante de sus facultades.

 

Antes las decisiones eran meramente unilaterales; ahora, recién ahora, podemos hablar de una tríada genuina en el esquema de división de poderes.

 

El conflicto con el campo abrió la senda para el tratamiento de una política integral agropecuaria tan postergada en nuestro país. Detrás del esquema de retenciones móviles se colocó en el tapete mediático una reforma tributaria que elimine la regresividad del IVA como impuesto indirecto que grava al consumo de todos por igual; la modificación del impuesto a las ganancias y, por sobre todas las cosas, el trazado de políticas federales que analicen seriamente los niveles de coparticipaciones actuales. Sumado a ello se configuró en el imaginario social el rol decisivo del campo argentino para el crecimiento económico y estratégico de nuestro país. El mismo Brasil aprovechó el río revuelto para autolanzarse como granero del mundo de cara a un futuro mediato.

 

El ciego del partido terminó knockout y hoy si bien toma decisiones fundamentales, se cuida de enviarlas al Parlamento. Algo cambió. El Congreso tratará la reestatización de Aerolíneas y la movilidad jubilatoria. Ambos proyectos de iniciativa del propio Gobierno resultan hoy cuestionados por ciertos sectores de la oposición. Lo enriquecedor es el estudio y debate profundo que se debe encarar en las próximas sesiones. En este sentido, hablar de un recinto sesgado por el ostracismo redefine la noción de República peyorativamente. Tanto el excesivo protagonismo del Ejecutivo como la ausencia de compromiso del Legislativo son dos caras de una misma moneda. Resultan por igual perniciosas para el funcionamiento de nuestras instituciones.

 

Sin duda sociedad y medios de comunicación resultaron claves para el reposicionameinto del Congreso. Con una mayoría automática en ambas cámaras, el Ejecutivo no se esperaría jamás una contraofensiva.

 

Un pueblo puede llegar a tumbar un gobierno. Nuestro país lo vivió con De la Rúa. El descontento popular o el apoyo total a un sector determinado son dos enemigos de los que el Gobierno teme. Por ello frente al acto inaugural de La Rural era necesaria una conferencia de prensa abierta como nunca antes se dio en la historia de este gobierno. ¿Es tanta la fuerza que tiene el campo, lo que lleva insito o es mayor el temor del Gobierno? Claro que la legitimidad de su accionar resultó cuestionada; por eso la batalla se libra en los medios. El lugar donde se pierde o se gana confianza. El lugar donde se destruye o construye poder. El mismo Parlamento con las sesiones televisadas logró con éxito una positiva decodificación de su mensaje de parte de la ciudadanía. Un mensaje signado por posiciones ideológicas bien definidas y un trabajo profundo sobre qué modelo de país pretende alcanzar.

 

Pese a ello, aún falta un largo camino por recorrer. Quien está bajo la lupa es el mismo Congreso. La ciudadanía observa sigilosamente el nivel de compromiso con el trabajo parlamentario. Durante mucho tiempo se lo tildó de mera Escribanía General del Gobierno. Este es SU momento histórico para conservar y enriquecer el lugar que cedió el mismo Ejecutivo siendo legislador, ejecutor y juez a la vez.

 

Es preciso considerar además que detrás de toda restauración existe un precio que pagar y todo precio implica un sacrificio a afrontar. Para nuestro Parlamento y, especialmente para aquellos legisladores oficialistas que heroicamente se opusieron al modelo gubernamental, la firmeza en sus convicciones es el único camino exitoso para la construcción de alternativas superadoras a la visión unidimensional del Ejecutivo.

 

La ética de las convicciones por encima de la ética de los intereses es la que debe prevalecer. No dejarse engañar por los placeres momentáneos del poder de turno sino construir sobre basamentos sólidos que ponderen intereses públicos por sobre los privados.

 

Buenos Aires, 3 de Agosto de 2008.

 

Gretel Ledo

Abogada en Derecho Administrativo

Politóloga en Estado, Administración y Políticas Públicas

Nueva Generación Moral

gretel.ledo@gmail.com | www.ledogretel.blogspot.com

www.conexion13.com.ar






Añadir comentario acerca de esta página:
Su nombre:
Su dirección de correo electrónico:
Su página web:
Su mensaje:

Bienvenidos Ministros del Señor Jesucristo

Este espacio ha sido abierto para que ustedes puedan tener un Soporte Espiritual y puedan ejercer un Ministerio competente a favor de los hijos de Dios, a quienes ama y por quienes Jesús se ofreció en sacrificio.

Todos los conceptos que utilizamos están bajo el diseño del Reino de Dios; para mayor comprensión, usted debe estar ministrando bajo Efesios 4:11; el Equipo que Dios escogió para Su Iglesia.
La Ley por Moisés fue dada, pero La Gracia y la Verdad vinieron por medio de Jesucristo. Juan 1:17

Este es un texto que contrasta dos mensajes, dos pactos, dos reinos. El Pueblo de Israel bajo la ley de Moisés casi llega a la cuspide, sin embargo, La Iglesia supervisada por los Ministros profesantes actuales, no ha superado ni alcanzado el testimonio esperado por causa de que tomaron del Pacto con Jesús, solamente una gracia de oferta, ignorando LA VERDAD de acuerdo al concepto de Dios.

Bajo esta "Gracia" han ignorado el Señorío de Jesucristo.
 

=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=
Last Update.11 Dic.2010