Diezmos

Los razonamientos del Diezmo

(Acotación, del pensamiento del Pastor Luis Angel Vélez)
ROSARIO eres muy valiente!!!

Claro que no queremos un TEMPLO SUNTUOSO Y LUJOSO para que habite
Dios. Sino para estar nosotros más cómodos, pero no solo eso, el
templo refleja nuestro concepto de Dios, y de las personas. Una de las
mayores falencias que tenemos en nuestros santuarios, SON LOS BAÑOS. A
veces es mejor el del estadio de fútbol que el nuestro. Es una lástima
que sea más hermoso e higiénico el baño del Bingo que el de nuestras
iglesias.

A veces por no tener dinero, a veces por no tener criterio.

Seguramente Rosario, tu casa es linda. Por que ha de ser desprolija la
Casa donde nos reunimos a adorar a Dios?

 
Por Orhac

Es normal que a nivel Universal tengamos esta clase de criterio
respecto de la razón que los Ministros de La Iglesia de Jesucristo
usan para efectos recaudatorios.

Este tipo de sermones por supuesto impacta a muchos Creyentes, que
sintiéndose culpables de tener una casa muy bonita y arreglada se
sientan impulsados a "dar el diezmo para Dios"; los hay más agresivos
que van a la yugular del Creyente, no directo a sus carteras, sino a
sus cuentas Bancarias o el mismo Patrimonio que con tanto esfuerzo
logra una Familia.

Pero nos gustaría comparar las lindas casas de los Creyentes con las
de la mayoría de los Ministros, (sin mencionar los baños).

No son pocos los que han sobresalido en este tipo de agresividad con
sus mensajes de Prosperidad, que se requiere la buena voluntad de los
Creyentes para que se saquen la lotería; son Ministros que tienen
"mucha fe" y en base a esta, se dan el lujo de tener su propio jet, de
llegar a las mejores suites de los grandes hoteles del mundo y otras
pocas cursilerías; necesariamente se necesita para esto una grande
estrategia de mercadotecnia.

Pero el caso, es que el Señor Jesucristo estableció la Iglesia bajo
los principios de Dios (Mateo 16:18), la cual sería llamada CASA DE
ORACIÓN para todas las naciones.

La exégesis de los Ministros todavía no llega a considerarla como un
Santuario que requiere de los Sacerdotes de Dios para su ministración
a favor de los santos; no han llegado a considerarla como un altar
donde los Creyentes deben adorar; todavía los Ministros no caen en la
cuenta que su oficio es la ORACIÓN Y LA PREDICACIÓN DE LA PALABRA
cualidades sacerdotales que deben adornar la investidura de un
Sacerdote de Dios.

Bien leemos arriba que los TEMPLOS SON PARA QUE LOS CREYENTES ESTÉN
MÁS CÓMODOS; es decir que para que se sientan a gusto y pasen un buen
tiempo.

¿Qué significado tiene un Santuario sin Sacerdotes, sin Creyentes
adoradores que tengan nada que ofrecer; un Santuario que su finalidad
principal es la oración?

¿Un Santuario sin el Sumo Sacerdote de nuestras almas?

En ese supuesto, el DIEZMO NO TIENE RAZÓN DE SER, puesto que los
únicos autorizados para recibirlo son los Ministros del Santuario, es
decir que tienen calidad e investudura sacerdotal según el orden de
Melquisedec; es por eso que los Ministros de Culto usan La Iglesia de
Jesucristo como pretesto y para efectos recaudatorios, por eso no hay
alimento en Su Casa.

El Santurio del Dios Verdadero lo han convertido en un simple Culto,
lo han despojado de la presencia de Dios, Su Santidad, Su Autoridad,
del Señorío de Jesucristo y de los Ministerios bajo Efesios 4:11; así
nunca podrá haber unidad, sino simple ecumenismo, religión pues.


Respuesta necesaria

Ministros de la Iglesia de Jesucristo



Cuando contrastamos con este tema sobre el DIEZMO, la versión del Sacerdocio Levitico con
el Sacerdocio de Melquisedec con el cual fue ungido el Señor Jesucristo, estamos ante la
presencia de dos tiempos, dos culturas, dos reinos dísimbolos uno del otro, dos naciones
que tienen un principio sacerdotal, pero con diferencias muy abismales.

Tal es el caso que nos ocupa en estos dos sermones que nos comparten los hermanos
Luis Angel Vélez y Pedro Omar Ghiano.

Nos introducen en un reino paralelo al del Señor Jesucristo, sí, teniendo como fundamento
Las Escrituras, pero desechando aquellas partes que involucran la profundidad del Evangelio
y la responsabilidad que conlleva el ser SIERVO del Sumo Sacerdote de nuestras almas, aquel
que está sentado a la diestra del Altísimo.

Templos que  ignoran el Lugar Santísimo, el cual está involucrado con el Sacerdocio según el
orden de Melquisedec.

La Santidad que deben tener aquellos atienden el Santuario de Dios y los que se acercan al Santuario,
santuario que está correlacionado con la actitud que debe tener todo Creyente en su posición intrínseca de
sacerdotes y la oración e intercesión que deben ser la singularidad de un Santuario Santo.

Sermones llenos de lógica humana y sentimentalismo puro que no tocan el espíritu del hombre redimido,
sino sus sentidos y razonamiento, cuya respuesta por supuesto es el estado de cosas que se vive
en la mayoría de las congregaciones.

La Nación de Dios tenemos nuestros principios en la relación que Dios comenzó con Abram, que aún en
estado de pecado tuvo el sentido sacerdotal para levantar un altar y adorar a Dios.

También tuvo los sentidos para reconocer a Melquisedec como el sacerdote del Dios Altísimo y darle los diezmos
de lo que había obtenido (según la narración de Génesis).

Siendo hijos de Abraham en la fe,teniendo esa herencia y principios, ya como Creyentes, parece
una gran incongruencia que no tengamos ningún parecer con él.

Esa sensibilidad para andar en lugar santo y viviendo con los principios sacerdotales según el orden de
Melquisedec; Pedro es el que nos dice:

"Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo"
. (1 Pedro 2)

Rosario como muchos más no pueden identificar, ya no a Melquisedec, sino a ningún sacerdote para darles los diezmos de todo; así que los remedos de sacerdote no pudiendo hacer uso de la vestudura y posición sacerdotal, tienen que echar mano de todo argumento razonable para convencer los sentidos de los redimidos con la sangre de Cristo y hacerse con todo bien que los Creyentes poseen.  


El Diezmo

Que la Gracia y la Verdad que vinieron por medio de Jesucristo llene sus corazones. Juan 1:17


Son muchos los comentarios que diferentes hermanos y hermanas han expresado, pero a mí parecer después de dos años que se inicio el debate, no hay ninguna opinión de algún ministerio que reciba los diezmos.
Ojalá que alguno tenga el valor de dar su opinión, pues las respuestas son muy variadas, los más son simples comentarios con diferentes fundamentos.

A mí ver, parecería que el Liderazgo de las diferentes iglesias no tienen un fundamento uniforme. Si Israel tiene una Ley que es sombra de lo verdadero, es decir en contraste con la Ley de Cristo Gálatas 6:2;1 Corintios 9:21 que viene siendo la esencia misma de lo verdadero en relación con la Iglesia, ¿porqué el pastorado y sus apóstoles tienen que seguir echando mano de lo que sigue siendo una sombra?

¿Acaso no pueden encontrar en lo Verdadero el significado de lo que Dios ordenó como sombra, en relación con la Tribu Sacerdotal de Leví, y el Pueblo de las 11 tribus?

Porque el Diezmo no es unilateral, tiene dos partes involucradas: El que los da y el que los recibe. Y si se menciona repetidamente la responsabilidad de quien debe darlos, erramos en nuestra objetividad si no vemos la responsabilidad de quien los recibe.

El libro de Números capítulos 1, 3, 8 y el 18; Nehemías 10 y 12 que registra cada detalle del Diezmo, no oculta ninguna de las dos partes involucradas; tanto al que se le demanda dar los diezmos como el que los recibe: El pueblo y los sacerdotes respectivamente.

Sí responsabilizamos al creyente, que incluso a veces se le tilda de ratero por no dar el diezmo y muchas otras cosas más. Las más de las veces como no son suficientes los argumentos para convencerlos de que den el diezmo, se echa mano del sentimentalismo y la presión religiosa para forzarlos a dar el diezmo.

Si damos por sentado que esto es así !Creyente, Tú da los diezmos y olvidate! entonces no andamos en la verdad.

El mandato directo es como lo dice con toda claridad la revelación en Hebreos 7:5 *Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque estos también hayan salido de los lomos de Abraham*

Si analizamos los pasajes arriba citados, nadie más puede tomar los diezmos sino exclusivamente
los sacerdotes que descienden de Aarón su Sumo Sacerdote, esto por mandamiento de Dios. Al darlo a los sacerdotes lo daban a Dios porque éstos le pertenecían como ministros del Tabernáculo.

Los sacerdotes siendo el enlace entre Dios y el Pueblo, ministraban a favor de ellos continuamente y de muchas maneras. Esto es, daban el
100% de su ministerio a favor del pueblo, y a cambio de lo que el pueblo recibía, éste daba el diezmo.
Este era el trueque de Dios. Dios ungió el sacerdocio para ministrar al pueblo, y Dios reclamaba el diezmo para sus ministros del Tabernáculo

Ahora bajo el sistema de Lo Verdadero ( y no la figura y sombra de éste) también Dios ungió a Su Hijo como Sumo Sacerdote -no al estilo de Aarón- sino según el orden de Melquisedec Hebreos 6:20 . Esto lo puede encontrar en los registros del Libro de Hebreos 6-10

También Dios provee a Su Hijo en su calidad de Sumo Sacerdote, los obreros que van a ministrar en el Santuario verdadero a favor de los lavados con la sangre de Cristo, y bajo la autoridad de Jesucristo.
Estos obreros necesariamente deben contar con una calidad sacerdotal más alta que los descendientes de Aarón, tienen mucha más responsabilidad que aquellos, frente al Cuerpo de Cristo, pues han tomado el sacerdocio no bajo Aarón, sino bajo el verdadero que desciende del Señor Jesucristo.

Si tomamos el mandato como lo describe Hebreos 7:5 que los sacerdotes tomen el diezmo (aquí unos sacerdotes a quienes se les transmite la excelencia de Melquisedec a través del Obispo de nuestras almas), entonces !Cuidado! si alguno no obedece el dar el diezmo a los sacerdotes de Cristo y ministros del Santuario Verdadero.

La verdad del asunto que esto se torna casi imposible de cumplir y no podemos culpar a los creyentes de no hacerlo.

1 Pedro 2:9 Aunque Pedro afirma que el real sacerdocio que rechazaron los israelitas y que nosotros lo somos ahora como Iglesia de Jesucristo, este no viene por default o de pase automático.

Intrínsecamente, todo creyente tiene la potencialidad en sí mismo de esta calidad sacerdotal, pero esto ha estado oculto por mucho tiempo.
Dios quiere la comunión de sus hijos, pero estos tienen que tener esta calidad sacerdotal para hacerlo, porque Dios está en su santo templo y sólo los que pueden entrar al lugar santísimo pueden hacerlo.

Cada fin de semana se muestra la evidencia de esto, pues los templos estando llenos de creyentes endosan sus peticiones de oración a su liderazgo. Muchos son simple espectadores, no saben orar, menos interceder que es otra de las cualidades sacerdotales, tampoco pasan por la acción de gracias, la alabanza y menos la adoración.

Si preguntamos directamente, cara a cara, a los diferentes ministerios que se conocen como que son algo (llámense pastor, maestro, evangelista, profeta o apóstol):
¿Pastor, es usted un sacerdote? Usted ha conocido a Jesús como el buen pastor, como profeta, rey, salvador, Señor, como el Hijo de Dios (incluso como Dios), el Ungido, el Mesías, pero, ¿Cuándo lo ha reconocido en la práctica como Sumo Sacerdote según el Orden de Melquisedec?

Es evidente que el Liderazgo que representa La Iglesia de Jesucristo el Hijo de Dios, no conoce esta variante, la más relevante de un ministerio.

Pues los que anhelan el obispado (1Timoteo 3) muchos llegan a figurar como alguno de los ministerios que hemos mencionado arriba, pero muchos no llenan este perfil, menos han pasado por el filtro y proceso del sacerdocio.

La mayoría de los ministerios son excelentes para predicar, pero fallan en la intercesión y la oración, cualidad esencial del sacerdocio. Si no pueden hacer esto que es la esencia del ministro del Santuario de Dios, ¿cómo se atreven a tomar el diezmo, si no están dando nada a cambio?

La Iglesia no puede caer al nivel de cualquier organización de barrio, que todos tienen el deber de cooperar para los gastos administrativos.

Cualquiera de nosotros que vayamos al Supermercado, si gastamos $100.00, la tienda nos tiene que dar a cambio mercancía por el mismo valor. Si nos da menos, entonces hay envuelta una tipificación de Fraude.
Lo mismo, cualquier creyente que de el diezmo de sus ganancias, algo tiene que recibir de “los sacerdotes” a cambio del equivalente a lo que dio (en bienes intangibles espirituales): Como es consejería personal, Discípulado directo, oración personal, instrucción en los roles como hijo, padre, esposo y creyente. Intercesión para que se cumpla la promesa de ser salva toda la familia.
Que sea instruido bajo las bases de Hebreos 6; Efesios 4; 2 Timoteo 2:2 y Gálatas 4. Hasta que lleguemos a la posición de Romanos 8:14 Ser guiados por el Espíritu Santo, y ya no por tutores. Hasta que el creyente esté consciente de su posición sacerdotal.

!El Liderazgo tiene que restaurar el sacerdocio bajo el orden de Melquisedec, y no navegar bajo la ley en el sacerdocio de Levi!



La Iglesia
    Los Diezmos


1ª. Comisión Universal de Derechos Espirituales del Creyente

Bajo la autoridad de Orhac

orhac@hotmail.com

Fernando Martínez Constante



 

El Diezmo

 

            Si le preguntamos a una persona que se hace llamar pastor, en donde tiene su fundamento para aplicar el diezmo. Su respuesta inmediata y sin dudarlo sería. Malaquías 3:10. no tiene que buscar otro texto porque simplemente no lo hay.

            La Biblia está conformada por dos tomos, la primera parte comúnmente llamada Antiguo Testamento o Antiguo Pacto, y la segunda parte llamada Nuevo Testamento de nuestro Señor Jesucristo, o Nuevo Pacto. Por lo general se acepta que el primer tomo comienza en Génesis y termina en Malaquías. Y el segundo tomo se acepta generalmente que comprende desde Mateo y termina en Revelaciones o Apocalipsis.

Pero usted debe advertir que en el Evangelio de Mateo, si  lo escudriña bien, no encontrará la firma de ningún pacto. La firma del nuevo pacto tuvo lugar  en El Aposento Alto y este singular acontecimiento se encuentra y tiene su comienzo en el libro de los Hechos. Por tanto un pacto comienza cuando se firma, no cuando se tiene la intención. Por otro lado, la firma del Antiguo Pacto tiene su término cuando se firma el nuevo. Esto es, que los cuatro evangelios son parte del pacto firmado con Israel.

 

            También es conocido que el Antiguo Pacto lo celebró Dios con un pueblo muy especial llamado Israel. Un pacto entre dos partes, es entre dos partes. Con nadie más. Israel nunca ha negado ni renegará de su parte del Pacto, tampoco le imputará a otro pueblo sus obligaciones y derechos de dicho pacto. Es exclusivamente para Israel este Pacto, llamado Antiguo Pacto. Y un judío daría la vida por cumplir su parte del pacto. Es bien sabido, que si cumplen una porción tienen que cumplir todo el pacto, porque si fallan en un punto ya son culpables de quebrantar todo el Pacto con Dios

 Si usted no siendo de la raza judía, por alguna razón simpatiza con el pacto que Dios celebró con Israel, tendría que tomarlo todo, no puede sustraer solo una porción y  descartar lo demás. Los niños hacen eso, le quitan la mermelada y desechan el  pan.

Esto no es sencillo, por no decir que es grave. Porque si usted es gentil y previamente ya se ha comprometido con el Nuevo Pacto, ¿qué cree que espera el Señor Jesucristo de usted? El Señor cumple su parte del pacto, y si usted ya firmó dicho pacto, sería infiel no cumplir su parte. No sólo eso, aparte de infiel se atreve a coquetear e introducirse en un Pacto ajeno. A eso se le llama prevaricar o traspasar, como lo hizo Adán. Óseas 6:7

Las personas que quieran convertirse en judíos o estar bajo la cobertura del Pacto Antiguo, según dicha ley, exige primero que se circunciden, segundo que se hagan esclavos de ese pueblo. De otra manera serían considerados como intrusos o parásitos.

Dios introdujo para Israel en la ley de Moisés, el conocimiento de lo  bueno y lo malo, y según se le reveló a Pablo, esto produce muerte. Romanos 7.5 y maldición. Gálatas 3:10 maldito todo aquel que no permanezca en las obras de la ley para hacerlas.

Ni los gentiles (ni los cristianos) tienen que andar merodeando en la ley de los judíos, la oportunidad la proveyó Dios en su Hijo Jesucristo, pero en un pacto bajo otros términos. Un pacto de vida y no de muerte.

Tenemos que considerar otro aspecto del Antiguo Pacto entre Dios e Israel. Todos los términos de dicho pacto son exclusivamente para este pueblo. Sin embargo, dicho pacto contiene términos no sólo para Israel como Pueblo, sino que también contiene sentencias universales  para el hombre.

Por ejemplo, dice que si bendecimos a Israel, Dios nos bendecirá a nosotros. Que si amamos y honramos a nuestros padres, Dios nos dará largura de días. Que debemos amar a nuestro prójimo. Que no debemos mentir ni robar, ni desear lo ajeno. Dice que todo hombre como creación debe alabar a Dios. Que si uno da al pobre, a Dios presta, que el hombre debe andar en justicia y hacer misericordia. Y muchos otros más.

¡Ah!, pero si usted quiere andar de meterete, ¡cuidado! Prepárese a cumplir toda la ley. No sé cómo le vaya a hacer para cumplir los dos pactos.

El hombre que no está sujeto a ninguno de los dos pactos, lo mismo puede beneficiarse de los preceptos universales que contienen ambos testamentos, sin comprometerse en firmar con Dios o con Jesucristo. Como muchos que  tan sólo lo reconocieron como Juan el Bautista, como Elías, Jeremías o alguno de los  profetas, y sin embargo todos ellos se beneficiaron del ministerio de Jesús. No lo recomendamos, es una posición de mucho riesgo.

 

La verdad sobre el Diezmo ordenado por Dios

 

La controversia sobre El Diezmo es mantenida hoy por la Iglesia porque el Liderazgo no tiene una afirmación sólida en el Nuevo Pacto que les faculte ampliamente su aplicación.

Al liderazgo se le olvida que la revelación mantiene que toda aquella vivencia por el Pueblo de Israel bajo el Pacto de la Ley dada por medio de Moisés, es una SOMBRA (Hebreos 10:1;  Hebreos 8:1-13; Colosenses 2:17; Éxodo 25:40  y sus contextos) de lo VERDADERO.

Por tanto, si Israel era fiel observante de La Ley como sombra,  ¿por qué el Liderazgo de la IGLESIA bajo el Pacto de lo verdadero, siendo la esencia misma de las cosas celestiales no puede encontrar la contraparte verdadera sobre el asunto del diezmo?

Nota.- Esta parte es disertada por separado.

Porque el liderazgo sólo está mirando la mitad del asunto. Aquí se enfatiza en quien  da el diezmo, pero no en quien lo recibe. En cambio bajo el Pacto antiguo, la causa del diezmo la importancia recae en quien lo recibía, ¡los sacerdotes que Dios estableció para que ministraran en Su Santuario!

 

Preguntamos, ¿quiénes son la causa del diezmo actualmente?

 

            Volvemos al tema del diezmo, este es un mandato directo para el pueblo de Israel, los cuales tenían la obligación de  darlo a los descendientes de Leví, a los Sacerdotes,  cantores y a los porteros, quienes no poseían heredad y que servían como ministerio en el tabernáculo del testimonio, Hebreos 7:15 Atestigua que únicamente los Sacerdotes podían tomar el Diezmo. El diezmo de diezmos pertenecía a Jehová que se lo ofrecía en ofrenda mecida. Esta porción era para Aarón el sacerdote y su descendencia.. Números 18:21, 24, 26 y 28; Nehemías 10:38, 12:44 Nadie podía allegarse al ministerio ni de los levitas, ni de los sacerdotes porque morían. Números 1:51, 3:10. Los levitas fueron ofrendados a Jehová, tanto por el pueblo que les impuso las manos, y por Aarón. Y dijo Jehová, míos son los levitas. Números 8. Y fueron dados a Aarón.

También había mandato para que en determinado tiempo el diezmo lo comiera el mismo pueblo, lo repartiera así mismo al extranjero, al huérfano, a la viuda y al pobre.

Dios no derramó de su Espíritu sobre todo Israel, pero es sorprendente que todo el pueblo reconociera la ley como mandato de Dios. En esta área del diezmo en especial que se les dio el plan paso por paso.

En el caso del pueblo gentil que firmó el pacto con Jesucristo el Hijo de Dios, recibió valores adicionales como lo es el Espíritu Santo sobre todo aquel que confiese que Jesús es Señor, además de los nueve dones del Espíritu, la posibilidad de desarrollar el fruto del Espíritu. Además de un grupo de ministerios para llevar a la perfección a los santos.

¿Pero qué es lo que hace el pueblo y el liderazgo bajo el nuevo pacto respecto de este mandato dado a Israel? ¿Cuál es el cuadro comparativo de unos y otros con el conocimiento del diezmo? Si los unos padecen de una grave ceguera, y los otros de una visión extraordinaria, porqué toman una actitud regresiva y se atreven a arrebatar del Antiguo Pacto, la práctica del diezmo, ¿cómo se calificaría a los líderes  del nuevo pacto?

Suponiendo que el Señor Jesucristo le permitiera al liderazgo de su Iglesia practicar un punto de la ley sin obedecerla toda, ¿cómo la aplicarían? Porque el diezmo tiene dos actores, el pueblo que da el diezmo, y los levitas quienes lo reciben. Dios es el que reguló esta práctica, y había una razón de ser. Dios apartó para sí a una tribu que a diferencia de las demás tribus no tenía posesiones aquí en la tierra..El pueblo recibía de la tribu de Leví el beneficio del ministerio, a su vez Israel alimentaba al  ministerio de Dios.

 

                                                                  La Iglesia

¿Cuál es la Práctica aceptable bajo el Pacto de Jesucristo?

 

            Primeramente tenemos que hacer un cuadro comparativo, de la calidad con que estaban revestidos los levitas, además del sistema con que administraban toda porción que los israelitas daban al ministerio del tabernáculo del testimonio. Esto los salvaguardaba de la avaricia y la codicia. Si la hubiera, esta sería la excepción.

            Desgraciadamente no podemos decir esto del ministerio bajo el pacto de Jesucristo. Pablo estableció un perfil que debían tener los que anhelaban el obispado. Irreprensible, reservados en cuanto el honor, hospedadores, templados, aptos para enseñar, no codiciosos, ni deshonestos o avariciosos. Que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción, no neófito, de buen testimonio de los de fuera, y agrega. Porque si no sabe gobernar su casa, ¿cómo gobernará la casa de Dios?

 

            Sin santidad, la iglesia no tiene razón de ser en la tierra. Porque el pecado no puede combatir el pecado, ni la corrupción puede combatir la corrupción. Y si el ministerio del tabernáculo de Dios no tiene el perfil establecido, lo primero que va a tener en mente, es aprovecharse de las rentas que genere la iglesia. Al hacer esto, se convierte en un aliado del anticristo que siempre ha tratado de desprestigiar la persona de Cristo y su iglesia para hacer ineficaz el Evangelio de Jesucristo.

            Tampoco el ministerio del actual tabernáculo de Dios ha procurado instituir una administración que imposibilite a los codiciosos enriquecerse. No hay un filtro que detenga  los falsos ministerios. Por eso está de moda el individualismo, que no haya nadie cerca que evalué su actuación, buena o mala.

Esa es la razón principal por la que no se reconocen los ministerios proféticos, por que una de sus funciones es poner orden en el reino de Dios.

Otra variante que padecemos es que al interior de la iglesia tenemos diversos grupos ministeriales muy poderosos que crean sus propios profetas pero que no cubren esta función y su ámbito de autoridad es muy limitado. También hay que advertir que el que sirve a dos señores, con uno quedará mal. Estamos hablando de aquellos ministerios que quieren tener una seguridad financiera proveniente del mundo de tinieblas, y por otro lado recibir los diferentes beneficios que provee el ministerio.

 

Dar y Recibir

 

            Sin embargo, mencionaremos algunas características del dar y recibir bajo el Evangelio de Cristo. Esta establecido que el ministerio que anuncia el evangelio, viva del evangelio. Así lo ordenó el Señor. Dice Pablo, ¿si sembramos lo espiritual, es gran cosa si de vosotros segaremos lo material?  También menciona la cita. No pondrás bozal al buey que trilla. Y pregunta ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes? Todo esto está en el capítulo 9 de 1 Corintios. También dice. La plata, el oro o el vestido de nadie he codiciado. Y más bienaventurada cosa es dar que recibir. (Lo relaciona con la ayuda a los enfermos) Hechos 20.

 

En 2 Corintios 8 y 9 Pablo diserta sobre la necesidad de los pobres y la respuesta que debe de haber en los cristianos, poniendo el ejemplo de Jesucristo que repartió, dio a los pobres, su justicia permanece para siempre. Este es el Espíritu de Cristo que opera en ellos. Cada uno dé como propuso en su corazón, no con tristeza ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. (Efesios 4:28). Agregamos que la característica de “los nuevos sacerdotes” se distinguen por el dedo acusador de los pobres, huérfanos, viudas y desamparados, quienes ven siempre cerrado el ALFOLÍ DE DIOS, esperando sean suplidas sus necesidades y dejando que el Sistema Humano se ocupe de ellos.

La provisión para las necesidades de Pablo, lo menciona en Filipenses 4. También ordena. El que es enseñado en la palabra, haga participe de toda cosa buena al que lo instruye.Gálatas 6:6

En todas estas bases,  no hay ninguna que use Pablo refiriéndose a Malaquías 3:10 o alguna otra similar. Pero SÍ toma el mismo principio por lo cual Dios  instituyó el formato para suplir las necesidades de los levitas:

 

El que ministra en el santuario, que coma del santuario. Y los que sirven al altar, del altar participen. 1 Corintios 9:13 ¡Pablo considera el Ministerio como un real Sacerdocio!

 

Pablo se está refiriendo a los que tienen derecho de tomar los diezmos a la par con Israel, que son los Sacerdotes.  Pero si le preguntáramos a cualquier ministerio ya sea que se crea pastor, maestro, evangelista, profeta o apóstol, si es un sacerdote, en toda la esencia de su significado, no sabrá que contestar porque la Iglesia ni su ministerio tiene conciencia de esta posición tan excelsa. 

 

El evangelio que nos ha traído al reino de Dios, no nos bautizó en los principios del  Discipulado. Esto cambiaría todo el panorama que rodea la religión. Porqué ahora estaríamos siguiendo fielmente los pasos de Jesús y las enseñanzas de Pablo. Además estaríamos enseñando y predicando bajo los principios que usaron Pedro, Esteban, Felipe, Juan y Pablo. Todo lo hemos complicado por causa de la llamada teología. Ser discípulo es observar qué y cómo predican los discípulos de Jesús. La enseñanza de aquellos causaba efectos espirituales, pero en cambio éstos Ministerios de la actualidad tienen que echar mano de efectos especiales para lograr  efectos espirituales, pero todavía no lo han logrado.

El nuevo pacto no nos enseña un método definido sobre el tema del Diezmo,  pero así como Pablo emite un dictamen sobre un asunto determinado, basado en el argumento de: Pienso que yo también tengo el Espíritu de Dios.

Esto en contraposición de aquellos profetas que se asentaba que obraban e indagaban con diligencia porque tenían el Espíritu de Cristo.1 Corintios 7:40; 1 Pedro 1:10-11. Igualmente Orhac, también este ministerio se atreve a disertar, porque no lo hacemos parcialmente para sacar un provecho sino para edificar la iglesia del Señor. 

Seguramente que la iglesia siguió un patrón para suministrar alimento a los diferentes niveles de ministerios. Tanto a los ancianos que obraban al interior de la iglesia, como a los que obraban lo mismo al interior que al exterior como lo son los apóstoles, profetas, etc. Además de administrar las necesidades de las viudas y los pobres. Todo bajo el orden y autoridad del Espíritu.

La iglesia era una,  pero con muchos ministerios. En la actualidad son muchas las iglesias, pero con un solo ministerio en cada una de ellas, quienes administran discrecionalmente toda entrada.

Este es el principio, once tribus recibían el alimento espiritual de una tribu, a su vez las once tribus  suplían proporcionalmente de alimento material a una tribu. Fue lo mismo que hizo Jesús, alimentó a un grupo de doce. Les dio todo su tiempo, su espíritu, su conocimiento, su consejo, su oración e intercesión y  su vida, hasta que ellos fueron llevados a la madurez.

 

Supongamos por un momento que las once tribus o los doce discípulos se multiplicaban al doble o sea 22 tribus, sin hacerlo la contraparte. Esto significaría que la tribu de Leví recibiría proporcionalmente el doble de alimento material, mientras que las 11 tribus ya no recibirían el 100% del alimento espiritual, pues las otras once que se agregaron  absorberían el 50% del   alimento espiritual. Pero si de nuevo las tribus se multiplicaran al doble sumando ya  44 tribus. La porción de la tribu de Levi también se aumentaría en cuatro tantos, mientras que la tribu que ministra el santuario mermaría su servicio y la  calidad del alimento espiritual, pues ahora tiene que dividirlo en cuatro tantos, siendo su efectividad espiritual en razón de un 25%.

 

Si siguieran creciendo en esa proporción, llegaría un momento en que la tribu de Leví se volvería inmensamente rico en alimento material porque estaría recibiendo más de lo que ameritan sus necesidades. Sin embargo, toda la multitud que se agregó a las once tribus estarían muertas espiritualmente porque ya no estarían atendidas conforme a sus necesidades espirituales.

 

Este es el fenómeno que vivimos en las iglesias. Cuando un ministerio  comienza una obra con unos cuantas personas, el ministerio les puede dar todo su esfuerzo y tiempo, pero cuando llegan a crecer en número de quinientas o más personas, sin multiplicarse el ministerio en la misma proporción, las ovejas se mueren del hambre espiritual mientras que el obrero ya no sabe en que gastar las rentas que ha recibido.

 

Los discípulos tienen un grado de necesidad espiritual que Dios la tasó en proporción de 1 x 10. Ya lo vimos en este ejemplo anterior, pero Dios abundó mucho más al dejarnos otros ejemplos. En Génesis 32:14 Jacob tomó un presente para su hermano Esaú, doscientas cabras y veinte machos. Doscientas ovejas y veinte carneros (la proporción de un macho por cada diez hembras). La necesidad de ambos está regulada en la proporción señalada, si se altera ese equilibrio sería tanto irracional como contranatural.

Pensamos  que lo mismo ocurre en el ámbito espiritual, por eso debemos






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Bienvenidos Ministros del Señor Jesucristo

Este espacio ha sido abierto para que ustedes puedan tener un Soporte Espiritual y puedan ejercer un Ministerio competente a favor de los hijos de Dios, a quienes ama y por quienes Jesús se ofreció en sacrificio.

Todos los conceptos que utilizamos están bajo el diseño del Reino de Dios; para mayor comprensión, usted debe estar ministrando bajo Efesios 4:11; el Equipo que Dios escogió para Su Iglesia.
La Ley por Moisés fue dada, pero La Gracia y la Verdad vinieron por medio de Jesucristo. Juan 1:17

Este es un texto que contrasta dos mensajes, dos pactos, dos reinos. El Pueblo de Israel bajo la ley de Moisés casi llega a la cuspide, sin embargo, La Iglesia supervisada por los Ministros profesantes actuales, no ha superado ni alcanzado el testimonio esperado por causa de que tomaron del Pacto con Jesús, solamente una gracia de oferta, ignorando LA VERDAD de acuerdo al concepto de Dios.

Bajo esta "Gracia" han ignorado el Señorío de Jesucristo.
 

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Last Update.11 Dic.2010