PRIMERA COMISION DE DERECHOS ESPIRITUALES DEL HOMBRE

MINISTERIO AL LIDERAZGO DE LA IGLESIA DE JESUCRISTO


Tenía una balanza en la Mano

TRIBUNAL DE CRISTO

 

Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.

Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el Tribunal de Cristo,

para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 2 Corintios 5:10

 

Dios creó al hombre y lo hizo a su imagen y semejanza. Y los bendijo Dios. Génesis 1:28. Esto es, que lo revistió de Derechos pero también de Responsabilidades. El Hombre tiene la naturaleza de Dios y Dios espera que ausentes o presentes le seamos agradables.

Cuando el hombre no le es agradable, siempre se va a encontrar con la Justicia de Dios, según sea el caso. Porque Dios tiene poder para juzgar. Para Bendecir y para maldecir. Pero también tiene autoridad para delegar a quien Él quiera la facultad y el poder de juzgar.

Usted siempre va a encontrar un paralelo: La bendición o la maldición de Dios.

 

En el Huerto de Dios, el Hombre no le fue agradable y se le abrió proceso, se enfrentó con El Tribunal de Dios, el Hombre, La Mujer y La Serpiente. Esta maldición aún permanece.

Génesis 4:11-12 Fuera del Huerto, Caín no le fue agradable y automáticamente echa a andar el Tribunal de Dios. Se le abre proceso a Caín y éste es juzgado: “ahora, pues, maldito seas tú de la tierra... errante y extranjero serás en la tierra”.

Génesis 6 Los hombres no fueron agradables a Dios por causa del yugo desigual. Fueron procesados por El Tribunal de Dios, determinando raer de sobre la faz de la tierra a los hombres.

Génesis 9, Cam hijo de Noé no fue agradable a los ojos de Dios. Se abre el proceso del Tribunal de Dios. Ahora vemos como el poder que Dios tiene ensimismo  para juzgar y bendecir,  Dios faculta al Hombre  para hacerlo.

Noé emitió el juicio de Dios: “Maldito sea Canaán; siervo de siervos será a sus hermanos”. Pero también observamos   que el poder que Dios tiene para bendecir, es delegado al Hombre.

Bendito por Jehová mi Dios sea Sem, y sea Canaán su siervo. Engrandezca Dios a Jafet y habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán su siervo.

Génesis 11:4 De nuevo los hombres fueron desagradables a Dios por querer ser “uno sin Dios” edificando una ciudad y una  torre, cuya cúspide llegue al cielo. El proceso comienza y el Tribunal de Dios emite su juicio: Confunde el lenguaje de toda la tierra y los esparció sobre la faz de toda la tierra.

No queremos mencionar todos los acontecimientos. Con este principio, usted puede localizar los demás hechos que requirieron un proceso ante el Tribunal de Dios.

 

El TRIBUNAL DE DIOS OPERANDO EN MEDIO DE ISRAEL

DIOS MISMO LOS INSTRUYE SOBRE EL PROCESO

Deuteronomio 19:15-21 No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquier ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación.

Cuando se levantare testigo falso contra alguno, para testificar contra él, entonces los dos litigantes se presentarán delante de Jehová, y delante de los sacerdotes y de los jueces que hubiere en aquellos días.

Y los jueces inquirirán bien; y si aquel testigo resultare falso, y hubiere acusado falsamente a su hermano, entonces haréis a él como él pensó hacer a su hermano; y quitarás el mal de en medio de ti. Y los que quedaren oirán y temerán, y no volverán a hacer más una maldad semejante en medio de ti. Y no le compadecerás, vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.

 

Tome nota. Dios está delegando a una Nación la facultad y el poder de juzgar sobre delitos, pecados y ofensas cometidos. Les instruye sobre el proceso. Y sobre el juicio que emitirán: No compadecerás al que se hallare culpable. El objetivo, “oirán y temerán, y no volverán a hacer maldad en medio de la Nación.”

Los litigantes para poder mantener la acusación necesitan de dos o tres testigos. (Cada una de las partes podrán tener dos o tres testigos.)

Hay dos Instancias en el Proceso. Primera, el Proceso normal ante los ancianos de la Nación. Habrá una Segunda Instancia, cuando se encontrare testigo falso contra alguno, para testificar contra él.

Esta Segunda Instancia se levanta, pero ya no por la causa principal, sino por la causa del testigo falso y será instruida delante de: Los sacerdotes, de los jueces y delante de Jehová.

En esta Segunda Instancia, respecto del testigo falso, el juicio que se emitirá será contundente: No habrá compasión, según el mal que pensó hacer, lo mismo se hará con él testigo falso.

El juicio es imparcial. Por causa de la Nación. Para que no haya maldad. Para que se mantenga la santidad. El veredicto que se emita tendrá efecto de Laudo. Tiene la firma de los sacerdotes, de los jueces y de Jehová. No puede ser revocado. El juicio que emitan los ancianos o los sacerdotes y jueces, no sólo se registra en los archivos de la Nación, sino también en el Libro de Dios.

 

EL TRIBUNAL DE DIOS OPERANDO EN MEDIO DE LA

IGLESIA DEL SEÑOR JESUCRISTO

JESÚS MISMO LOS INSTRUYE SOBRE EL PROCESO

En el caso de Israel, Dios mismo los faculta y les da autoridad para juzgar.

En este caso de la Iglesia, es Jesús quien la está facultando y le da autoridad para juzgar. Y Él mismo instruye a la Iglesia sobre el proceso y el juicio que tienen que emitir finalmente. En todos los procesos hay un sólo veredicto: Tenle por gentil y publicano.

 

Por tanto, si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.

Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.

Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo;

y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren,      les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre,             allí estoy yo en medio de ellos. Mateo 18: 15-20

 

Tome nota. Dios está facultando  a la Nación de Dios, la Iglesia, el poder de juzgar sobre delitos, pecados y ofensas cometidas. Jesús mismo les instruye sobre el proceso,  las Instancias y sobre el juicio que emitirán.

Primera Instancia. Vé y repréndele estando tú y él solos. Si te oyere, has ganado a tu hermano. En todos los casos, se trata de personas que son miembros del Cuerpo de Cristo. Que han creído que Jesucristo es el Hijo de Dios, que han confesado que Jesús es el Señor y le reconocen como su Salvador.

Segunda Instancia. Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.

Tercera Instancia. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia.

El juicio que emitirán en esta última Instancia cuando el litigante ha persistido en su obstinación: Jesús dice que lo tengas  por gentil y publicano. (versículo 17)

La facultad y el poder que le otorga al Tribunal de la Iglesia es imponderable. Lo que el Tribunal ate en la tierra, también en el cielo queda atado. Si el Tribunal exonera, también en el cielo queda exonerado. (versículo 18)

Si Jesús mismo está Instituyendo el Tribunal en la Iglesia, y las bases del proceso, Él mismo tiene que avalarlo en el cielo.

“Estando tú y él solos” esto es si se ponen de acuerdo, Jesús dice que su Padre que está en los cielos ya está registrando ese acuerdo y también lo va a asentar en el Libro de Dios (versículo 19.)  Jesús mismo termina confirmándolo. Al igual que en la Nación de Israel Jehová Dios estaba presente en El Tribunal, también Jesús está allí en medio de ellos: Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos (versículo 20) Porque el juicio no es personal sino en su Nombre. Los dos o tres testigos, en realidad son testigos de Jesús. Están allí no para respaldar a uno de los litigantes sino en Su Nombre. Porque hay un desacuerdo en el Cuerpo de Jesús y ese desacuerdo tiene que eliminarse. Jesús está allí porque es Su Iglesia la que está siendo afectada. Depende del juicio el destino de la Iglesia: Se puede encender la ira de Dios, se puede ir de allí, la nube se puede apartar y se paraliza el avance de la Iglesia.

 

No tenemos idea de lo que un desacuerdo en su Cuerpo puede entorpecer los planes de Dios. Por eso el juicio de Dios es inminente. María y Aarón tenían un desacuerdo con su hermano Moisés, Números 12:9-10,15. No es meramente un asunto de familia o particular. María fue hallada culpable y el juicio sobre ella fue terrible. La ira de Jehová se encendió contra María y Aarón; y se fue. Además la nube que representa la gloria de Dios, se apartó del tabernáculo; y el pueblo no pasó adelante hasta que se reunió María con ellos. Un desacuerdo entre dos miembros entorpece la función del Cuerpo de Cristo, la iglesia, y parece que no tenemos conciencia de lo que significa para Jesucristo y su Padre.

Porque no es un desacuerdo entre cualquiera persona, son personas que están incorporados entre sí por su Espíritu. Y por ese Espíritu son bautizados en el Cuerpo de Cristo. 1 Corintios 12:13

Entonces Jesús instituye este Tribunal para que el Cuerpo, que es la Familia de Dios, miembros los unos de los otros, en fin sean La Iglesia, permanezcan unidos como cristianos.  Jesús no  instituye el Tribunal para limpiar la Iglesia y echar fuera a los que son gentiles y publicanos, sino para mantener unido y limpio el Cuerpo.

Cuando un plato está sucio, no se echa de ver la mosca. Pero cuando el plato está limpio, inmediatamente se echa de ver cuando se para encima una mosca.

La Iglesia tiene una función en la Tierra, tal como lo tenía Israel, y esa función se entorpece cuando se mutila el cuerpo por un desacuerdo.

 

Cuando no se tiene conciencia del Cuerpo, se toma en poco la unidad. Por ignorancia,  por tener un ministerio asalariado o por cualquier otro motivo, entonces no le importa si está ausente la armonía y la santidad. Tampoco tienen revelación de porqué está ahí Mateo 18 con el Tribunal instituido por Jesús.

 

En la Segunda Instancia, dice Jesús: Toma a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Esto es de suma importancia, la necesidad de que la iglesia hable la verdad en amor. Que los creyentes sean conocidos como personas honestas, cabales, dignas de confianza. Que conozcan la armonía, la causa de la unidad y que tengan conciencia que están allí representando a Jesús. Que su palabra pese en un testimonio. No estamos pensando en dos o tres testigos como los que llevaron a la crucifixión a Jesús, ni en personas que tengan intereses encontrados o en inconversos. Se trata de personas que dignifiquen a Cristo. Las controversias entre cristianos son particulares si se arreglan en Primera Instancia. Si llega a la Segunda Instancia pasa a boca de dos o tres testigos; si hay acuerdo, allí termina todo. Pero si no los oye, se le dice a la Iglesia, pasa a conocimiento de todo el Cuerpo. Jesús dijo llama a dos o tres; Jesús no  promueve el chisme. Él quiere estar donde están dos o tres. Hay virtud en esto.  Dios conoce la naturaleza del Hombre, en su Sabiduría Él sabe por qué instruye a la Iglesia que estén presentes dos o tres. Dos cosas pueden ocurrir: o  endurece su corazón e insiste en su actitud. O viene el temor de Dios, se arrepiente  entra en razón y se libera.

No nos olvidemos que los testigos y ancianos que juzgaron a la mujer adultera, fueron examinados por Jesús y ellos mismos se descalificaron. No estaban limpios de pecado. Eran incompetentes para juzgar. La viga de los juzgadores les impedía ver la paja de la mujer. Si no hay testigos confiables, ese es el estado de la iglesia.

 

LA SANTIDAD OBRA LA JUSTICIA DE DIOS

 

Una Iglesia sin santidad no tiene razón de ser en la Tierra. No puede juzgar el pecado del mundo. Una iglesia sin santidad es incompetente para predicar el Evangelio de Jesucristo. No puede decirle al pecador: ¡Arrepiéntete de tu pecado! Precisamente, la Iglesia es un SANTUARIO, esa calidad viene de Dios que es Santo,  y los que  representan ese Santuario deben ser santos, para poder llamar al pecador a santidad. Dios no puede concebir una salvación sin santidad.

Los guardadores del Santuario, también deben ser santos para poder discernir la presencia de pecado y apartarlo del Santuario. Los que se dicen ser siervos de Dios y se hacen llamar pastores, predicadores, ministros, reverendos o ancianos, se constituyen en protectores, guardadores del Santuario de Dios. Son semejantes al ángel del Huerto de Dios, querubín. Hasta que se halló pecado en él, profanando el Santuario. Ezequiel 28:12-19.

Una iglesia sin santidad se convierte en un “culto”. Donde se invita a los religiosos a que se sientan bien, pasen un buen tiempo y se gocen. En ese estado, los creyentes son dóciles para ser manipulados. Donde se moldea a imagen y semejanza de una ideología, doctrina, o ministerio.

Pero una Iglesia Santa  convoca a los santos para agradar a Dios, dándole la honra y la gloria. Una iglesia donde reina el temor a Dios, pero donde hay libertad y gozo. Además, en esa atmósfera, el Creyente entra en un estado de docilidad,  como barro suave que se puede moldear con La Palabra y el Espíritu, a la imagen y semejanza de Dios.

 

Dice, si no los oyere, dilo a la Iglesia. Estamos hablando de un cristiano que en primera instancia no escuchó a su hermano; tampoco escuchó a los dos testigos de Jesús. Aún a pesar de que está mostrando una actitud anticristiana y un perfil extraño a los principios de Jesús, mostrando obstinación, altivez y falto de misericordia, se le concede el beneficio de la duda y se le remite a la Iglesia.

El Tribunal Instituido en Mateo 18:15-20 se debe considerar a la luz de todo el capítulo. Se le perdonaron diez mil talentos ( Cristo lo perdonó cuando estaba muerto en delitos y pecados  y lo regresó a la vida) y no quiere perdonar a otro consiervo que le debe cien denarios, (equivalente a 15 centavos.)

También la pregunta de pedro a Jesús es hecha con relación al Tribunal: “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?

El proceso continúa, si alguno de los litigantes piensa que escondiéndose o no presentándose va a detener el proceso, se equivoca. El juicio no puede quedar abierto. La sentencia se dictará aunque sea en ausencia del litigante. En ese mismo instante la Iglesia se da por enterada del veredicto y se le corre notificación al litigante ausente  para constancia.

Dilo a la Iglesia. Por supuesto se refiere a la Iglesia de Jesucristo, la que Jesús edificó de acuerdo con su Diseño. Conformada por los santos, obispos y diáconos. (Obispos: ancianos)

 

El Tribunal Federal

No confunda el Tribunal de Hechos 15, que se puede equiparar a un juicio en el ámbito federal. Se trata un problema de doctrina, y en este proceso intervienen: La Iglesia, los apóstoles y los ancianos. Hechos 15:4

Este Tribunal de Hechos 15, difícilmente se pudiera establecer en la iglesia contemporánea porque no tiene la estructura diseñada por Dios. Por eso tenemos un problema de grandes magnitudes con relación a doctrina. Y mientras no tengamos un Presbiterio según el orden de Dios, ese problema va a persistir. Este Tribunal también atiende los casos de falsos profetas.

 

Aún el Tribunal del que estamos hablando tiene grandes dificultades para establecerse. No hay Unidad- armonía en el Cuerpo, no hay santidad, no hay guardadores de la santidad. Para echar a andar este Tribunal y ajustarnos a él, tendríamos que instruir a toda la iglesia sobre ambos Tribunales.

 

Los juicios que se han hecho en el Sistema Religioso han sido un remedo del Tribunal de Dios. O han sido para echar fuera a alguien que estorba a los planes del líder, o para ocultar el pecado de otro. En muchos casos, han sido juicios injustos. Conocemos el caso de una jovencita que fue difamada ante el pastor de cierta iglesia. Este pastor sin decir agua va, fue ante la joven y la condenó. Tiempo después salió la verdad, esta joven había sido acusada por despecho; el pastor no tuvo más remedio que ir a hincarse ante la joven pidiéndole perdón. Pero el mal ya estaba hecho.

La mayoría de los pastores o consejeros   que se constituyen en juzgadores caen en el lazo del cazador:

Proverbios 18:17. “Justo parece el primero que aboga por su causa.” Abren su oído, y sin esperarse a escuchar al otro litigante, ya hicieron su propio juicio. (Esto sucede en la Sociedad, creen al primero que habla, sin investigar)

 

Otro nivel es el caso de un anciano. Pablo instruye a Timoteo: “Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos. I Timoteo 5:17

En II Corintios 13:1 Pablo dice: Esta es la tercera vez que voy a vosotros. Por boca de dos o de tres testigos se decidirá todo asunto. (léase el contexto)

Estos dos pasajes nos ilustran como la Iglesia se movía en santidad. El pecado de los hermanos era juzgado dentro de la iglesia. I Corintios 5 y II Corintios 2 También nos dicen que los juicios eran por amor a Cristo, todo el cuerpo se dolía por la condena.

No en todos los casos se le tiene al culpable como gentil y publicano. Recuerde que el pasaje de Mateo 18 dice que Jesús está en medio de ellos. El juicio puede ser más grave. El Tribunal que se les instruyó a Ananías y Safira donde se les encontró que mintieron  al Espíritu Santo Y convinieron en tentarle, fue un juicio sumario; al instante se ejecutó la sentencia y expiraron. Dice que vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas. “La Santidad obra la Justicia de Dios” Isaías 5:16

Fue Pedro el que juzgó a esta pareja en los inicios de la Iglesia. Hoy día, ¿cómo se juzgaría un caso semejante? Habría discernimiento, o le interesaría al pastor en turno investigar si se retuvo parte de la venta. ¿No estaría más bien glorificando a Dios por la ofrenda recibida, sin importarle si alguien está mintiendo a Dios? ¿Qué importa una mosca más?

 

Cuando la Iglesia juzgue según Dios, el mundo se admirará y dirá. ¡Ciertamente  Dios está entre nosotros!

 

 

 

El Tribunal de Cristo

2 Corintios 5:10

El cristiano debe tener el mismo deseo que Pablo con relación a la comparecencia ante el Tribunal de Cristo. Dice Pablo: quisiéramos estar presentes al Señor. Y también Pablo confía porque sigue una regla: Procuramos, o ausentes o presentes serle agradables. A diferencia del Trono Blanco, este tribunal no es para condenación.

 

El Trono Blanco

Apocalipsis 20:11,12

Y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre. No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. Juan 5:26-29

                                                                                                                                 

 

El Tribunal bajo el Gobierno del Hombre

El Hombre ha implementado una versión del Tribunal de Dios, por extensión.

Cuando se aplica con justicia, esa Nación es admirada y respetada.

En cambio cuando se aplica bajo un gobierno corrupto e ideologías opuestas al común del pueblo,ominándolo y manipulándolo, esta Nación  es despreciada.

   Por lo general cada Nación se rige por tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

 Ejecutivo, recae en la persona del Presidente.

   Legislativo, es un cuerpo que hace las leyes para que funcionen buscando el bien común y  que las personas tengan libertad para trabajar, adquirir propiedades, formen una familia, busquen la felicidad.

   Judicial, Cuida la Seguridad de la Nación, para que las personas se respeten,  tengan paz y convivan en armonía.     Cuando algún ciudadano se sale del cuadro de orden y buen gobierno, este Cuerpo Judicial tiene las facultades y el poder coercitivo para corregir, implantar multas, castigar, todo bajo un proceso judicial dependiendo de la gravedad del asunto.

   Hay Cortes para delitos civiles, administrativos y penales. Pueden ser delitos menores; delitos graves y federales. Todo proceso tiene su complejidad, pero sobre todo deberían ser expeditos y justos.

   La corrupción  existe en las Cortes. La complejidad de las controversias, abogados que se venden al mejor postor, contribuyendo a que la justicia no esté al alcance de  los pobres; tráfico de influencias,  discriminación y policías corruptos. Todo esto entorpece la paz y armonía de una Nación.

   Cuando una Nación no tiene conciencia de la Ley de Dios, es impotente para hacer juicios justos

 

   Tanto el hombre natural como el cristiano, toda su vida, o está relacionado con la bendición o la maldición.

 

LA VERSIÓN DE LA IGLESIA CATOLICA

Inquisición. Tribunal eclesiástico que investigaba y castigaba los delitos contra la fe católica, especialmente la herejía. La persecución de los herejes data por lo menos del siglo IV, pero la jurisprudencia del Santo Oficio de la Inquisición se consolidó hasta principios del siglo XIII. Uno de los primeros tribunales fue el instituido por el papa Gregorio IX en el sur de Francia (1233) para combatir la herejía de los albigenses; la inquisición actuó en el N. De Italia, Alemania, los Estados Pontificios y España. La Orden de Santo Domingo fue encargada del descubrimiento y castigo de la herejía; el procedimiento era enteramente secreto, se presumía la culpabilidad del acusado, a quien no se revelaba el nombre de sus acusadores, y según la practica general de la época, se le torturaba para hacerlo confesar; las penas más usuales eran penitencias (oraciones, flagelaciones, peregrinaciones), multas, cárcel y confiscación de bienes que se repartían entre el Estado y la Iglesia; en casos extremos el reo era entregado a la justicia secular y sufría muerte en la hoguera. En 1542 el papa Paulo III confió la inquisición  a una junta permanente de cardenales llamada la  Sagrada Congregación del Santo Oficio, que en 1966, bajo el pontificado de Pablo VI, recibió el nombre de Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. En España la Inquisición fue establecida por los reyes católicos, con la aprobación del papa Sixto IV en 1478, y bajo el Inquisidor General de Castilla y Aragón, Tomas de Torquemada, este persiguió a los judíos que no abjuraban de su religión, hasta que consiguió una orden real para expulsarlos del país (1492.) Alrededor de 2000 personas fueron las victimas de la Inquisición bajo  Torquemada. La inquisición funcionó en todos los dominios de España y tuvo su mayor auge bajo el reinado de los Austrias. El Tribunal incluso tenía autoridad por encima de la ley local en México y otros países. Fue al fin abolida en 1820.

El testimonio de dos o tres testigos era generalmente considerado como una prueba de culpabilidad.

Las penas y sentencias se dictaban en ceremonia pública.

 

Las primeras diez enmiendas de la Constitución de los Estados Unidos, conocidas como The Bill of Rights protegieron los derechos del individuo contra la intrusión del gobierno federal. Los colonos ingleses que vinieron a Norteamérica en el siglo 17, trajeron sus tradiciones legales con ellos. Después de la Revolución Americana (1775-1783), la ley común inglesa fue la base de la ley en los Estados Unidos, incluyendo las  controversias y procedimientos criminales.

 

Dentro de la Iglesia de Jesucristo se cometen muchos abusos e  injusticias por una mala interpretación del Tribunal de Jesús, porque los Inquisidores no conocen la Santidad de Dios, porque falta The Bill of Rights del Creyente para protegerlo de ministerios espurios, porque los inquisidores no conocen que sin santidad no pueden juzgar, porque conocen la unidad del hombre, pero no la Unidad de Dios; porque no hay un Presbiterio de Dios, cada cual gobierna para sí al estilo de los dictadores sin dar cuentas a nadie. Aún cuando se tenga un gobierno de ancianos, al final gobierna uno solo.

Inquisidor, investigador. Juez del tribunal de la Inquisición.

Inquisidor apostólico, el nombrado y delegado por el inquisidor general para una demarcación eclesiástica.

Inquisidor general, el que gobernaba el Consejo de Inquisición y sus tribunales.

Inquisidor ordinario, el obispo o el que en su nombre sentenciaba las causas de los reos de fe.

 

Pasajes Bíblicos que indican un deterioro de la unidad

I Pedro 3:7 Para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

Mateo 5:23-26 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. (El Señor no acepta ofrenda alguna si no estas en armonía con tu hermano)

Efesios 4:26 Airaos, pero no pequéis, no se ponga el sol sobre vuestro enojo.

Léase también, Isaías 26:9,10 y Eclesiastés 8:11; 2 Pedro 2

 

Invitación al Liderazgo

El Ministerio al Liderazgo esta enviando este Proyecto a los Lideres de la Ciudad, si usted quiere participar, le pedimos ore al Señor y analice a conciencia este tópico; haga sus notas y correcciones que juzgue conveniente. Se les dará una fecha para analizarlo juntos y llegar a una tesis final. Finalmente se presentará a la iglesia en general para su consideración.

Este Tribunal no funciona solo. Se hace inminente una reestructuración de la iglesia del Señor conforme a Su Diseño.  Se necesita conciencia de la Santidad de Dios, de La Unidad de la iglesia del Señor Jesucristo, del porqué de la Justicia de Dios y el establecimiento de un Presbiterio según Dios. De una obediencia absoluta a Su Palabra. La sensibilidad del liderazgo, porque no hay convicción de pecado. También la consideración sobre la predicación; no es lo mismo predicar sobre los Cuatro Evangelios, que predicar el Evangelio del Señor Jesucristo o El Evangelio del Reino que es lo mismo. No es lo mismo ser discípulo o cristiano, que “evangélico”.

Fernando Martínez Constante, coordinador de la 1ª. Comisión de Derechos Espirituales del Creyente.

Teléfono en Monterrey, N. L. México. (52 818) 339-3234, Calle Yanira No. 6015 Colonia Valle de Infonavit IV Sector.

En San Antonio, Texas comuníquense con Guillermo Martínez al teléfono (210) 633-0355, 12080 Southton Rd. 78223-5444

Agosto 2003

 

La actitud de los Testigos y Consejeros

Que conforman el Tribunal de Cristo para la Iglesia Presente

 

Conocimiento del amor de Dios, que cubre multitud de pecados. Nada puede prevalecer contra el amor, ni las tinieblas, o un ejercito de demonios, ni la muerte, ni lo por venir. Nada puede contra el amor de Dios, ni la mentira, el engaño, ninguna cosa oculta.

Los miembros del tribunal deben estar conscientes de que no pueden dar consejo alguno, sin antes limpiar el vaso, esto es, que los protagonistas vienen en un estado de crisis, con ofensas mutuas, pensando en los argumentos que cada uno va a presentar en su descargo.

Es por eso que recomendamos que el primer paso es llevar a los dos litigantes ante la presencia de Dios, para perdón, limpieza, confianza, esperanza y fuerza en el Salvador y perdonador. Una vez que lo ha hecho, estos son más receptivos del consejo basado en la Palabra de Dios, no en la sicología, en la psiquiatría, ni en una talega de conceptos religiosos, sino el vino nuevo vaciado en un vaso nuevo.

También debe observarse que haya la mayor paz en el ambiente. Debe de eliminar los celulares, teléfonos u cualquier otro aparato que pueda entorpecer la concentración en el problema.

Antes deben advertir a los litigantes que están obligados a respetar el consejo por más crudo que este sea.

 

Los ancianos deben procurar que salga toda la verdad o “la verdad” de cada litigante, sin que se le interrumpa, no importa lo que diga. Sólo debe observar que no se altere el ánimo de ninguno de los dos.

Repetimos, debe de animarse a los dos a que digan todo lo que tengan que aportar. Sus sentimientos, lo que a su juicio cree que le ha ofendido, cómo piensa que debe de ser, etc.

En ese momento sublime, Dios ha provisto su amor para cubrir todo pecado. Dios no va a cubrir lo que se oculta, o se calla. Todo pensamiento debe de ser expresado no importa lo que sea, es la única manera en que Dios cubre con su amor el pecado.

 

Si no hay un ambiente en que la verdad pueda salir a la luz, no va a haber liberación para ninguno de los dos litigantes.

 

Incluso deben de firmar un acuerdo de mutuo consentimiento autorizando al tribunal para que haga lo conducente espiritualmente, sin que sufran ninguna responsabilidad al respecto. Esto es, que si los ancianos consideran que deben de orar por liberación, que ellos tengan toda la confianza para que lleven a cabo su trabajo.

 

El tribunal no debe estar impedido por el temor de que lo vayan a demandar por llevar a cabo una liberación.

 

Un punto importante

 

Cuando Jehová Dios formó al hombre, quiere decir que es una criatura nueva, limpia de pecado, con sentido de justicia y santidad, consciente de la autoridad de Dios. Esta nueva criatura tiene que vivir en un ambiente idóneo a su status espiritual, por eso Dios edificó un Huerto para ponerlo allí. Un lugar adecuado para que esta nueva criatura crezca y se desarrolle al máximo (óptimo)  al cien por cien.

 

Una vez que los dos litigantes hayan sido llevados a una armonía y liberación, a dónde se les va a conducir?

Al mismo ambiente de donde vienen emproblemados, al mismo ambiente de violencia familiar?

Cuando haya una tercera persona que esté causando el problema entre los dos litigantes, se debe de llegar a una estrategia y dinámica sobre la situación.

También se debe averiguar si el ambiente del lugar donde se reunían para adorar a Dios, no es el adecuado, o es el que está provocando la desavenencia, para conducirlo a un Huerto de Dios.

 

Esto también cabe para los miembros del tribunal. Porque si los miembros vienen de un santuario con muchos problemas familiares o mucha impureza y religiosidad, entonces debe dudarse de su eficacia para llevar a una limpieza a los litigantes. A los miembros del tribunal podría calificárseles de “lumbrera de la calle y oscuridad de su casa”

 

Es lo mismo cuando se consulta a un abogado para que atienda un problema específico. Usted tiene el derecho de preguntarle cuántos casos ha atendido en el particular, como han resultado, y si está calificado por la barra de abogados en esa especialidad.

También debe de haber un reconocimiento del tribunal, por la iglesia en general o el respaldo adecuado.

 

En USA hay muchos matrimonios que no se entienden por causa de que vienen de otro matrimonio. Esto es, que cuando dos personas de distinto sexo comienzan un noviazgo en su juventud y llegan al matrimonio, juntos comienzan a edificar un hogar, un patrimonio, una familia. Pero cuando se colapsa este matrimonio, estas dos personas ya tienen varios hijos adolescentes, una formación de carácter, un sistema de vida, costumbres, disciplinas y un patrimonio que puede consistir en: una cuenta de banco, tarjetas de crédito, un trabajo, y una propiedad. Y una edad ya madura que está acostumbrada a tomar decisiones por sí misma.

 

Cuando estas personas después de un tiempo de soledad, encuentran una pareja que también viene de otro matrimonio colapsado y deciden unirse en matrimonio, al poco tiempo de haber disfrutado de la necesidad de cariño y atracción conyugal, despiertan a una realidad que no se esperaban.

 

1. -   Los hijos de uno u de otro empiezan a dar problemas propios de la adolescencia perturbando la relación matrimonial. Por supuesto el padre o la madre de ese joven empieza a tomar tiempo y dinero  para atender  a su hijo, independientemente de su pareja. Se olvida que ya tiene una relación y un compromiso de ayuda mutua, porque los problemas son comunes a los dos.

2. -   Además, alguno de los dos empieza a ser uso de su propio  patrimonio resultado de su matrimonio anterior,  ya sea comprando, vendiendo, o haciendo uso de su crédito, para su uso personal u para comprar algo para sus hijos (porque uno de los males del matrimonio es querer solucionar los problemas de los adolescentes comprándole, zapatos y ropa de marca o un carro, o con dinero) sin tomar en cuenta la opinión del otro, simplemente porque considera que en lo suyo nadie manda. También se olvida que si bien es cierto que en lo  suyo puede hacer lo que quiera, esto empieza a agravar la relación conyugal, porque no va a aceptar la intervención de su pareja en la educación de su hijo.

3. -    Lo mismo sucede cuando toma decisiones personales sobre sus propiedades, crédito u otro bien, claro,  ¿  habría de pedir opinión de su pareja?

 

Todo lo que diga, piense o haga independientemente de su pareja, se va acumulando y llega un momento que el problema conyugal se agrava.

En el amor de su juventud todo lo compartía con su amado, no había cosa que guardara para sí en su corazón, ahora en su segundo matrimonio hay muchas cosas que cada uno se guarda. La honestidad es algo que se piensa, se callan cosas que pueden hacer vulnerable a cualquiera de los dos. También hay menos tolerancia, ya no están dispuestos a soportar situaciones desagradables que ahora  se repiten. Cuando ocurren cosas que pueden provocar al otro, no dejan de hacerse comparaciones con su antigua pareja. Todo esto va acumulándose en deterioro del nuevo matrimonio.

 

Un matrimonio de esta naturaleza  puede apagar la soledad de donde vienen en la cama, pero difícilmente aprende a tomar decisiones junto y a considerar el patrimonio y los hijos de cada quién, como si fueran uno.

La naturaleza que Dios nos dio es que desde nuestra juventud construyamos una familia para toda la vida. En la juventud donde comienzan los sueños, las esperanzas, el amor y el deseo de unirse con una pareja para compartir sus vidas juntas. Comienzan respetándose mutuamente, y cuando quieren una cosa consideran la voluntad del otro. En la educación de los hijos, comparten la responsabilidad y acuerdan la disciplina y el desarrollo juntos. En los gastos o inversiones también toman la decisión junta.

 

Ya no es propiamente un amor puro y limpio como el de su juventud, ahora si busca una pareja es por conveniencia u atracción o necesidad carnal. Para suplir sus necesidades, su soledad o simplemente porque no desea que sus amigos o amigas hagan comentarios y se busca la pareja solo para que vean que tiene un marido o una esposa.






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Bienvenidos Ministros del Señor Jesucristo

Este espacio ha sido abierto para que ustedes puedan tener un Soporte Espiritual y puedan ejercer un Ministerio competente a favor de los hijos de Dios, a quienes ama y por quienes Jesús se ofreció en sacrificio.

Todos los conceptos que utilizamos están bajo el diseño del Reino de Dios; para mayor comprensión, usted debe estar ministrando bajo Efesios 4:11; el Equipo que Dios escogió para Su Iglesia.
La Ley por Moisés fue dada, pero La Gracia y la Verdad vinieron por medio de Jesucristo. Juan 1:17

Este es un texto que contrasta dos mensajes, dos pactos, dos reinos. El Pueblo de Israel bajo la ley de Moisés casi llega a la cuspide, sin embargo, La Iglesia supervisada por los Ministros profesantes actuales, no ha superado ni alcanzado el testimonio esperado por causa de que tomaron del Pacto con Jesús, solamente una gracia de oferta, ignorando LA VERDAD de acuerdo al concepto de Dios.

Bajo esta "Gracia" han ignorado el Señorío de Jesucristo.
 

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Last Update.11 Dic.2010